Sandra Mendoza pidió a piqueteros que tomen la Gobernación chaqueña

Lo hizo a través de mensajes de texto a militantes del sector de Castells. La feroz interna con Capitanich y por qué dice que es diputada gracias a Carrió.
Aunque su nuevo lugar de trabajo, el Congreso, le impida vivir el día a día chaqueño, la diputada nacional Sandra Mendoza, ex esposa del gobernador Jorge Capitanich, sigue estando presente en su provincia, quizás con mayor peso que antes. La temperamental política, enojada por el divorcio, llamó a tomar la gobernación y el ministerio de Desarrollo Social de la provincia, instando a organizar un acampe en la plaza central de Resistencia.

A través de mensajes de texto desde Buenos Aires, Mendoza le pidió a un coordinador del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) de Chaco, organización piquetera que responde a Raúl Castells, que organicen una nueva marcha con acampe contra Capitanich. "Fuerza Dios los va a ayudar", decía el primer SMS. Estos piqueteros fueron los que, durante los días de escándalo matrimonial, la apoyaron en las calles, cuando fue prohibida su entrada a Gobierno y desalojada de la residencia oficial en medio de un importante operativo policial.

Su segundo mensaje fue más imperativo: " Tomen casa de gobierno y desarrollo, después de la plaza me comí el divorcio y no poder ver a mis hijas, con esa Justicia están todos comprados, al gober le molesta que los pobres tomen la plaza", ordenó el martes, en tono de arenga, la diputada nacional justicialista. Los SMS de Mendoza se contradicen con lo que, horas antes, había manifestado a Perfil.com en un breve cruce telefónico: "No estoy a favor de las tomas", apuntó, en referencia al accionar de piqueteros chaqueños en Capital.

Política y familia. Esa misma noche, entrevistada en TN, desmintió estar enojada con Capitanich y evitó referirse a su divorcio: "No hablo de mi vida privada", acotó. Lo cierto es que entre Capitanich y Mendoza se vive una interna feroz, no sólo en términos judiciales, sino también políticos. "El Coqui echó a todos los funcionarios que había puesto ella", apuntó a este medio un hombre que conoce de cerca la pelea. En la volteada cayó hasta un chico de ceremonial y protocolo, un área casi sin injerencia en los asuntos del Gobierno, cercano a Sandra, que también fue apartado del Ejecutivo.

Después de la escandalosa separación, en la que Capitanich anunció su divorcio a través de un comunicado oficial y Mendoza lo acusó de " poco hombre", hubo una suerte de pacto de silencio entre ambos. Del tema no se habló más, pero Sandrita, como se conoce a la diputada, siguió culpando al "entorno" del gobernador por su despido. "Los Mendoza somos honrados, nunca nos pueden acusar de corrupción", disparó, deslizando sospechas sobre el Gabinete de su ex.

Mendoza también denunció un complot del oficialismo chaqueño contra ella, para impedir que asuma su banca en Diputados, y aseguró que pudo llegar a la Cámara Baja gracias a Carrió. "A Lilita le debo la diputación porque había una maniobra política lamentable para que no asumiera", lanzó en una radio chaqueña, otorgándole un nuevo significado al efusivo abrazo que le dio a la líder de la Coalición Cívica-ARI, el día de la jura.

Según pudo saber Perfil.com, la maniobra no era otra cosa que impugnación contra su figura, alegando una supuesta incapacidad para ejercer cargos públicos. Ese argumento ya había sido esgrimido por la oposición en mayo pasado, tras el incidente en el que Mendoza chocó varios autos oficiales luego de discutir con Capitanich por su potencial candidatura al Congreso. Y ahora iba a ser utilizado por las huestes del oficialismo chaqueño que, al final, desistieron cuando Lilita apoyó en televisión a la ex de Capitanich, denunciando el intento de arrebatarle su banca.

Comentá la nota