Se salvó de milagro

Afortunadamente tuvo un final feliz el accidente ocurrido el jueves en el ingreso al puente viejo ubicado sobre el río Salado, en la ruta provincial N° 4. Cuando se realizaban las tareas de demolición del mismo, la retroexcavadora produjo con la vibración del golpe del martillo hidráulico el cese de la losa anterior
Como consecuencia, la máquina de gran porte -con su maquinista en el interior- quedó varada sobre la estructura, debiéndose realizar un terraplén de avance para poder sacarla, en las próximas horas. La impresionante imagen fue tomada desde el nuevo viaducto que será habilitado oficialmente en los próximos meses y es el comentario de los lugareños. Lo que se dice una desgracia con suerte.

A buen ritmo se construye el puente

Con un importante ritmo de trabajo que hace prever que podría inaugurarse antes de fin de año, la obra proyectada del nuevo puente, se encuentra ubicada sobre el río Salado, aproximadamente 12 km al oeste de la intersección de la Ruta Nacional Nº 11 con la Ruta Provincial Nº 4. Precisamente en esta zona, el río Salado constituye el límite político entre los departamentos Las Colonias y La Capital.

En el lugar, se construyen dos puentes en reemplazo de los existentes y los accesos necesarios para garantizar el tránsito normal de personas y cargas aún en situaciones de eventos hídricos extraordinarios. El Litoral se ocupó en reiteradas oportunidades sobre la vulnerabilidad del viaducto que ahora se está demoliendo, ya que los puentes presentaban riesgos al tránsito por su escaso ancho de calzada (6 metros).

Además, se suma la escasa ficha de empotramiento de los pilotes de fundación, especialmente en el puente principal, debido a los procesos erosivos sufridos durante los últimos eventos de 19998 y 2003 ocurridos en el Río Salado.

También hicieron lo suyo las degradaciones diversas (ataques químicos) en el hormigón, con pérdida de recubrimientos y armaduras. La luz total de puentes insuficiente para eventos hidrológicos extraordinarios, además el sobrepaso de los accesos ocasiona interrupciones al tránsito en crecientes extraordinarias aislando una vasta región del centro santafesino de la capital de la provincia.

Otra dificultad es el escaso nivel de la calzada en el puente aliviador y un trazado vial con curvas relativamente cerradas en la cabecera este del puente principal existente.

Con anterioridad al evento del 2003, se realizaron las obras de reconstrucción y protección del estribo este del Puente Principal, mediante el arrojado de aproximadamente 5.000 toneladas de piedra granítica de primera voladura para controlar los problemas de socavación en dicho estribo y retirar un puente tipo Bailley, colocado en 1998 durante el fenómeno de El Niño (cuando se produjo el descalce total en dicho estribo), lográndose rehabilitar el tránsito normal.

Durante la crecida del río Salado en el año 2003, la ruta sufrió el sobrepaso de la calzada a ambos lados del tramo de puentes, observándose socavaciones fundamentalmente en el estribo margen izquierda del puente principal. Batimetrías más recientes posinundación indican la profundización del talweg, lo que pone en situación más desfavorable al puente principal.

Durante la inundación de abril de 2003, se debió interrumpir el tránsito, aunque no se produjeron desmoronamientos en el acceso este del puente principal, merced a la protección realizada. Asimismo, se registraron erosiones en ambas márgenes, especialmente aguas arriba del puente principal actual.

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