Salvan a Rumania del colapso financiero

Es el tercer país de la UE en recibir ayuda
BUCAREST (AFP).- Primero fue Hungría; después, Letonia. Ahora le tocó el turno a Rumania, que es el tercer país de la Unión Europea (UE) en verse obligado a pedir ayuda a las instituciones financieras internacionales para afrontar el impacto de la crisis global en su vapuleada economía.

Ayer, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la UE acordaron un préstamo de unos 27.000 millones de dólares para salvar a Rumania de la bancarrota.

Del monto total, 17.500 millones de dólares provendrán del FMI; 6800 millones de la UE y de 1350 a 2000 millones del BM. El resto será aportado por otras instituciones, como el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), precisó el jefe de la misión del FMI en Rumania, Jeffrey Franks.

Según fuentes próximas a la negociación, el dinero del FMI se utilizará para cubrir las reservas en divisas del Banco Central rumano, mientras que el préstamo de la UE permitirá a Bucarest financiar el déficit presupuestario.

La reducción del déficit público, que en 2008 se elevó al 5,28% del PBI rumano, figura entre las condiciones que acompañan al crédito. "El gobierno rumano no puede seguir permitiéndose el lujo de un déficit importante", subrayó Franks.

Según un comunicado del Ecofin -que agrupa a los ministros de Economía de la UE- y de la Comisión Europea, el déficit público rumano seguirá siendo muy superior al impuesto por las normas europeas (3%) antes de ajustarse a ellas en 2011.

A mediano plazo, el FMI desea también una "reforma del sistema de salarios del sector público", cuyo monto se duplicó en los últimos cuatro años, así como de las jubilaciones.

A diferencia de los gobiernos de Letonia y Hungría, los otros países de Europa del Este que recurrieron al FMI y que se vieron obligados a dimitir, el de Rumania no parece correr ese peligro, según los analistas.

Otro de los gobiernos del este europeo que fue víctima de la debacle internacional fue el de República Checa, donde anteayer prosperó en el Parlamento una moción de la oposición para destituir al premier conservador Mirek Topolanek, presidente temporario de la UE.

Por otra parte, el FMI advirtió ayer que los mercados todavía no tocaron fondo y no lo harán en el futuro próximo, y señaló que son necesarias medidas adicionales para salir de esta "intensa crisis".

Comentá la nota