Saludito de Chávez para Vargas Llosa

Después del debate frustrado, mientras Chávez denostaba al escritor, la televisión pública venezolana transmitió en vivo desde afuera del set del programa la espera de los intelectuales liberales, que nunca se presentaron.
No hubo debate en Aló Presidente y Hugo Chávez aprovechó las cámaras para atacar a su rival de la última semana, el escritor y ex candidato presidencial Carlos Vargas Llosa. "Si fuera por grado político, tendría este caballero que ir a Perú, recuperar su nacionalidad, lanzarse de candidato y ganar las elecciones para que haya igualdad", dijo, con una sonrisa triunfante. Desde el Palacio de Miraflores, la televisión pública venezolana transmitió en vivo desde afuera del set del programa la espera de los intelectuales liberales, que nunca se presentaron.

Vargas Llosa ya había adelantado que no irían porque el presidente venezolano se negaba a debatir, uno contra uno, con él. "Chávez jamás ha aceptado debatir con nadie, siempre el suyo ha sido un monólogo autista", señaló, enojado, en una entrevista con CNN. Aun sin debate, la novela continuó ante las cámaras de televisión.

Anteanoche Chávez ya había descartado un debate con Vargas Llosa y el escritor peruano había adelantado que no se prestarían a una discusión sin reglas claras y con más de dos protagonistas. Sin embargo, el presidente venezolano lo esperó al aire a las 11 de la mañana (13 hora argentina), la hora propuesta por él para el encuentro. Fernando Buen Abad, un académico mexicano que se sumó al proyecto bolivariano de Caracas, hizo de relator en la espera. "Ellos no han llegado, sería bueno saber si en verdad quieren debatir, si en verdad hay confianza en las ideas, si tienen principios sólidos, éste es un escenario magnífico para esto. Estamos en la espera pero si no vienen de todas formas sigue abierta la invitación", señaló.

Con esa confirmación, Chávez dedicó su programa de ayer, el tercer día consecutivo en el maratón aniversario que terminará con una emisión hoy, a defenestrar la imagen de Vargas Llosa y de los otros intelectuales y dirigentes liberales que llegaron a Venezuela esta semana para participar del Encuentro Internacional Libertad y Democracia, un congreso organizado por el Cedice, una ONG antichavista, que nuclea a figuras del empresariado venezolano y miembros de los grandes multimedios.

Entre los oradores estrella del foro se destacaron los mexicanos Jorge Castañeda, el canciller de Vicente Fox, y Enrique Krauze, un reconocido historiador, y el ex presidente boliviano Jorge "Tuto" Quiroga y el ex candidato presidencial de la derecha chilena pinochetista Joaquín Lavín. "En un debate serio, ellos no podrán sustentar lo que está pasando, el derrumbe del capitalismo", aseguró Chávez. El presidente aprovechó el monopolio de la palabra para contestar a una de las críticas que más se escucharon en los lujosos salones del hotel donde se realizó el congreso del Cedice: el enfrentamiento entre el gobierno venezolano y el principal canal de aire opositor, Globovisión. "No me importa lo que digan los burgueses del mundo", advirtió, casi con tono amenazante.

Chávez volvió a acusar al canal de conspirar contra su gobierno y advirtió que no le temblará la mano a la hora de sancionarlo. Durante los últimos años Globovisión tuvo que pagar decenas de sanciones menores y el gobierno procedimientos administrativos por supuesta "manipulación de la información" y "terrorismo mediático". En las últimas semanas, los medios de comunicación opositores comenzaron a hacer circular el rumor de que el presidente venezolano estaría pensando en no renovar la licencia del canal, como lo hizo con RCTV hace dos años, forzándolo a salir del aire y contentarse con la no tan masiva señal de cable.

Mientras en Miraflores Chávez y varios referentes del pensamiento bolivariano debatían en el set de Aló Presidente sobre el poder concentrado de los medios de comunicación y la crisis mundial del capitalismo, a unos metros de allí, en el centro de Caracas, Vargas Llosa daba una nueva conferencia de prensa ante las cámaras de los canales opositores. "La propuesta no fue seria, fue un mero gesto o tal vez una emboscada. El presidente se ha visto confundido, acaso intimidado, consciente de la fragilidad de sus ideas, y ha buscado un pretexto para que ese debate no se pueda lograr. Una vez más mintió", sentenció el escritor peruano, que lidera la fundación regional que aglutina al Cedice y otras organizaciones liberales en todo el continente.

Ayer la emisión de Aló Presidente no fue tan larga como la del jueves o la del viernes. Habló durante un par de horas y casi ni mencionó los proyectos de su gobierno o los logros de su política. Hoy será el cierre del maratón por los diez años del programa presidencial. Evo Morales lo acompañará y, seguramente, Chávez tendrá alguna sorpresa guardada para el final de una novela, que ya parece sobreactuada.

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