SALUD El Sanatorio Junín cumplió 84 años llenos de avances y forjados por la búsqueda del progreso

En este 2008, el instituto privado incorporó mejoras en distintos servicios, además de haber inaugurado una filial en Chacabuco.
Los aniversarios de las instituciones suelen ser buenas excusas para realizar balances. Cuando esas fechas coinciden con los últimos meses del año, esos pretextos se convierten en una necesidad. El Sanatorio Junín suma en estos días 84 noviembres ininterrumpidos y el análisis de lo realizado durante todo ese tiempo se complementa con 11 meses llenos de hitos de una institución que continúa en franca evolución.

La puesta en marcha de una sucursal en Chacabuco, la inauguración del centro de terapia radiante, el acelerador lineal de electrones y mejoras edilicias son algunos de los logros que marcan un 2008 activo para el instituto de salud privado.

"A veces es difícil levantar la cabeza y mirar todo lo hecho durante todo el año porque uno está metido en el trabajo, pero la verdad es que se han hecho muchas cosas importantes", admite Marcelo Torres Luqui, director del Sanatorio Junín.

Todo comenzó en enero con la inauguración del Sanatorio Chacabuco, una filial de la institución que se formó sobre lo que era la Clínica San Isidro Labrador y le dio a los vecinos de la ciudad la posibilidad de elegir por un instituto de medicina privada.

"La respuesta de la población fue muy buena. Al principio empezamos con algunos servicios, pero luego fueron cumpliéndose etapas y hoy los chacabuquenses tienen un sanatorio completo", desarrolla Torres Luqui.

"Fue muy sacrificado desde lo económico y desde el esfuerzo que hubo que hacer para desdoblarnos, pero hoy, a pesar de que el año no fue el que uno esperaba desde lo económico, no hay deudas", destaca el directivo.

Incorporaciones

En Junín, hubo dos grandes incorporaciones: el centro de terapia radiante y el acelerador lineal de electrones, ambas claves para el servicio oncológico del sanatorio. "Es un orgullo. Ayudar en el tratamiento de una enfermedad que causa tanto dolor es muy importante", resalta Torres Luqui.

Los motivos para destacar este año se multiplican, pero el directivo hace una lectura histórica de cada logro. "Lo que logramos fue por una política que tiene este sanatorio desde el año uno. Invertir en el desarrollo de la salud fue el objetivo de siempre y a nosotros nos toca continuar con ese legado", explica.

Y ese espíritu es el que prima para planificar 2009. "El año que viene una de las cosas más importantes que vendrá será el servicio de hemodinamia, que significará un avance muy importante para lo que es cardiología", dice.

La experiencia

"Tenemos muchos más años en comparación con otras instituciones privadas de la región y eso nos da mucha coherencia. En salud no es fácil conseguir dinero, pero nosotros, gracias al importan-tísimo esfuerzo de los socios, pudimos mejorar muchas cosas", elogia.

La cuestión financiera y lo que vendrá se meten inmediatamente en escena. "En algunos hospitales públicos lo que faltan son insumos. Nosotros no haremos jamás eso, pero las gastos opera-tivos seguramente se complicarán. Para seguir adelante en una crisis hay que sostener lo que se hizo y mejorar el rendimiento", enseña Torres Luqui.

Mientras tanto, quedan otras cosas por destacar. "Entre los puntos fuertes tengo que nombrar a la tecnología, la ubicación, la guardia de emergencias, la calidad de todo el personal y las mejoras a las que siempre se apuntan", enumera.

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