La salud acompaña a San Pedro hasta el sepulcro

La semana que pasó, el gobierno municipal de Aldo San Pedro le dio mucha importancia mediática a la reasunción del médico Rafael García Finger, como Director del Hospital como si fuese un acto de fortaleza cuando en realidad es una muestra de debilidad.
Durante la campaña electoral en 2007 el Frente para la Victoria repetía que la salud pública era la prioridad de la gestión municipal. En un acto de campaña, en el Club Moreno, el candidato, con la grandilocuencia que promovía el ruido de los bombos y el griterío de los militantes, criticaba a "los políticos marketineros que todos los días anuncian un sueño que no lo pueden concretar", y aseguraba que quería hacer de la salud un hecho real, que se iba a implementar un sistema de saludad basado en la prevención, y para eso descentralizaría el Hospital San Luis -con la ayuda de los equipos técnicos, con todos los médicos y enfermeras-, hacia los centros primarios de salud barriales y las salas sanitarias de los cuarteles. Prometía también invertir en recursos, y que abrirían las puertas de los vecinos mas humildes "y decirles: acá está el estado que viene a cuidarlos, que viene a controlarlos, para que sus hijos tengan la posibilidad de tener tratamiento en el luga. Nunca mas colas para pedir un turno".

A 22 meses, es oportuno evaluar de gestión municipal, y la salud pública es indicativa. No deben caber dudas que lo más importante de la elección de 2007 se cumplió, con ese principio institucional supremo: la alternancia en el poder. Era inaceptable que un mismo partido siguiese gobernando después de 16 años. Es lo que argumenta la UCR para la Provincia.

Pero quedaron muchas promesas en el aire, y San Pedro quedó expuesto: ahora no resiste los archivos. Terminaba ese discurso de campaña, en el Club Moreno, en octubre de 2007, con una frase elocuente en ese momento. "Por primera vez, después de tantos años, vamos poder tener a Cristina Amiga en la Nación, a Scioli Amigo en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y entonces yo no quiero desaprovechar la oportunidad de poner a Bragado en la línea de crecimiento de todos los pueblos de la cuarta sección electoral. No les pido doce años solamente cuatro, para ver los cuatro mejores años".

Lo que se percibe es que en estos casi dos años ningún beneficio trajo a Bragado la misma línea política K en los tres ámbitos de gobierno. Lo que se ve son idas y vueltas, peleas y contradicciones. Con el doctor Jáuregui Lorda, quien fue candidato testimonial en primer lugar a concejal en 2009, por el FpV, porque tenia mejor imagen que la del intendente, terminaron peleados en público. Volvió el Doctor Rafael García Finger, se eliminó la Secretaria de Salud, se centralizó la administración del área en el Hospital Municipal y en la nada quedó el anuncio del sanitarista que lo conduciría. Pareciese que nadie quiere formar parte de este gobierno.

Reconoció San Pedro que "en este último mes y medio vengo caminando mucho el Hospital y entiendo que ha habido un desmanejo en este último tiempo. Estamos convencidos que debemos revertir esta situación y si no hemos podido antes es porque estos funcionarios han mantenido los mismos manejos que se hacían antes".

Porque en lo político, ha reducido considerablemente su base de sustentación. Peleado con el Diputado Darío Duretti y con Jáuregui Lorda (que es muy probable que asuma y se pase a la oposición), con un parte importante de dirigentes que lo apoyó ahora volcada al peronismo disidente, la hipótesis de análisis mas firme es que San Pedro ya no tenga la posibilidad de estafar al electorado con nuevos engaños, si pretende resultar reelecto como intendente.

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