Los saltos de partido a partido son una constante.

Hay dirigentes peronistas en al menos cuatro espacios diferentes y radicales desencantados del oficialismo que regresaron a las filas de la UCR. Una rápida mirada hacia los últimos comicios permite ver los realineamientos de opositores y de oficialistas con vistas al 28 de junio.
A juzgar por la integración de las listas, identificar los candidatos no parece ser una tarea sencilla para los votantes tucumanos. Fraccionamientos internos en los partidos tradicionales, alianzas conformadas a última hora y dirigentes que dialogaron pero que al final rompieron o que habían desistido pero que, sobre el cierre del plazo, volvieron a acercar posiciones. Con el frentismo convertido en la regla, no en la excepción, una simple radiografía permite concluir que, entre elección y elección, aquellos dirigentes que fueron aliados en alguna oportunidad bien pueden ser los rivales de hoy.

De 1983 a esta parte, los politólogos advierten que la crisis de las agrupaciones políticas acrecentó la oferta partidaria, producto de los fraccionamientos en el interior de las fuerzas tradicionales. Y concluyen que las alianzas son necesarias porque los partidos, en su estado actual, ya no pueden ganar elecciones por sí solos. Pero como en toda convivencia, un frente electoral supone una sociedad difícil: requiere de consensos programáticos, de una organización común y de la distribución de los lugares en las listas de candidatos.

A uno y a otro lado

En nuestra provincia, con sólo hojear las nóminas de postulantes que se presentaron en los últimos dos comicios legislativos nacionales (2005 y 2007), se observan los saltos de dirigentes hacia uno y otro lado. El propio oficialismo muestra escisiones. El Frente para la Victoria ya no tiene entre sus filas a los radicales K (hoy alineados con el vicepresidente Julio?Cobos) ni a los referentes de izquierda del Movimiento Libres del Sur (ex Patria Libre). Tanto los dirigentes cobistas, liderados por el legislador Jorge Mendía, como los encolumnados detrás de Federico Masso y de Héctor Romano hoy se exhiben ante la sociedad como parte de la oferta enfrentada con el Gobierno para los comicios del 28 de junio.

Los dos grandes bloques de la oposición también evidencian mutaciones con respecto a anteriores elecciones. En 2005, la UCR tuvo como aliado a Acción por la República, partido de origen cavallista. En 2007, lideró la Concertación por Una Nación de Avanzada (UNA), avalada por Ciudadanos Independientes, por Pueblo Unido, por el Movimiento Popular Tucumano y por el Movimiento de Integración y Desarrollo. Aquella vez, fustigaron a los cobistas por integrar el Frente para la Victoria. Sin embargo, esta vez Mendía hizo las paces con el radicalismo a última hora del sábado.

A la conformación de UNA también adhirió el Movimiento Popular Tres Banderas y Cruzada Peronista (Enrique Romero). De estos, Gumersindo Parajón (PU) y Alejandro Sangenis (MP3) se habían candidateado en 2005 como oposición al Gobierno. Esta vez, Parajón es cabeza de lista de?diputados por PU, pero su candidato a senador es un legislador alperovichista (Roberto?Palina). Casualmente, Palina integró en 2007 la Coalición Cívica por la Resistencia, junto a Esteban Jerez y José Costanzo.

Como aliados de la UCR esta vez están Participación Ciudadana (del peronista José Ricardo Falú), la Democracia Cristiana, la Coalición Cívica y el Partido Socialista. De estos, la DC y el PS tienen un antecedente conjunto en 2005, pero compitieron por separado en las legislativas de octubre de 2007, pese a que impulsaron a la misma candidata a presidenta (Elisa Carrió). De todas formas, enfrentaron al radicalismo, que había propuesto a Roberto?Lavagna para la Casa Rosada.

En la vereda de enfrente hoy aparece el frente Unión PRO-Federal, liderado por Fernando Juri, ex vicegobernador durante la primera gestión de José Alperovich. En esta alianza pululan referentes de centroderecha con origen en el bussismo, justicialistas disidentes y algunos dirigentes sindicales opositores al Gobierno. A Juri, a Jerez y?a Costanzo se suman Raúl Topa, los partidos Ciudadanos Independientes, Recrear, Bandera Blanca y Movimiento Popular Tucumano. Adhieren Cruzada Peronista y el MP3, que en 2007 habían apoyado a UNA.

Comentá la nota