Saltó la banca

Saltó la banca
El técnico recibió el respaldo de Ortega, Fabbiani y MarioIsrael, aunque el secretario dejó en manos del DT su continuidad: "Si está fuerte se quedará hasta diciembre".
"River no es fácil. Manuel Pellegrini tuvo una repulsa general en su paso por acá y hoy es el técnico del Real Madrid". ¿La tormenta que azota a este Gorosito que, como Dios, no tiene unanimidad es una señal de que está en camino a la otra casa blanca? A su maestro chileno lo conoció en la Católica, le siguió los pasos como DT en San Lorenzo y ahora en Núñez, pero el optimismo no es para tanto. En sus días más turbulentos como técnico del club que lo vio nacer, Pipo logró que aparecieran los primeros respaldos públicos hacia él, entre los que estuvo el del secretario Mario Israel, quien recordó el paso del Ingeniero para entender hasta adónde llega el poder de devoración que tiene el Monumental.

"Lo digo terminantemente: el futuro para nosotros es Gorosito", sentenció el dirigente que, junto a José María Aguilar, más peso tiene en el club y detrás del él se alinearon dos pesados del plantel. "Pipo tiene muchos huevos y va a revertir esto", prometió Fabbiani con su habitual verborragia. "Es una persona que labura bien, quiere mucho al club y le gusta lo mismo que al hincha de River", se sumó Ortega para completar un triple apoyo, aunque hay matices que no se pueden dejar pasar.

Que el Ogro y el Burrito le palmeen la espalda a Gorosito suena más que lógico, casi una devolución de gentilezas por la banca que les dio el técnico. Al delantero lo puso entre los referentes cuando aún ni había firmado con River y hasta lo postuló para la Selección, y por el jujeño insistió desde que asumió para tenerlo en el plantel, más allá de la buena relación que tienen desde los tiempos en que compartieron la Selección. Por eso, entonces, lo más llamativo fue el discurso del Israel, quien si bien mostró una postura de dejar las cosas como están, desde hace bastante él mismo no está convencido del rendimiento de Pipo en el banco. Aunque, claro, desde su cargo es entendible que públicamente muestre otra idea y se ponga en contra de los (varios) directivos que manifestaron en voz baja que el ciclo del técnico ya estaba cumplido. "Todo eso no contribuye a nada bueno, provoca desestabilización, irritación e inseguridades", criticó.

Hubo un discurso positivo en la boca del secretario cuando aseguró que la continuidad de Gorosito "no está en discusión" y que "la suerte que corra Gorosito será nuestra suerte", en una versión adaptada de tu ruta es mi ruta, célebre frase de Aníbal subido al Topolino. Sin embargo, todo el respaldo que se puede leer en esas palabras tiene sus peros en otras. "Lo vamos a respaldar permanentemente, hasta que no pueda más. Hoy River es un mundo muy complicado, con aristas deportivas y políticas, y si Gorosito está fuerte se queda hasta diciembre". Hasta que no pueda más... Si está fuerte... Ahí el respaldo ya no pasa por los dirigentes sino que se condiciona a lo que aguante Pipo. Es más, Israel hasta aceptó que la cuenta regresiva ya está en marcha. "Sinceramente, es muy probable --aceptó en La Red--, pero vamos a apelar a todos los recursos para que esto tenga un final normal".

Así, más allá de las palabras, los que los bancan y los que no, Pipo sabe que el choque con Chacarita será clave para su futuro. Porque un partido que en otros tiempos en River contaban los tres porotos por anticipado, hoy es una amenaza de bomba. "Estamos para ayudarlo, podemos hacerlo a partir del domingo", aceptó Ortega, potenciando el valor del encuentro en Núñez.

El disgusto que expresaron varios dirigentes contra el DT sumado a la bronca que acumulan varios futbolistas con el entrenador activaron un cronómetro que ya cuenta los días. Sólo falta saber cuándo llegará a cero. Lo determinarán los resultados y la fuerza que tenga Pipo... Porque, como inmortalizó Davicce, el respaldo de los directivos a los técnicos dura hasta cinco minutos antes de echarlo.

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