En Salta las ventas se mantienen, pero hubo cambios en el consumo

En Salta las ventas se mantienen, pero hubo cambios en el consumo
En los supermercados mayoristas indicaron que aún la crisis financiera que se vive no causó graves secuelas. Los comerciantes explicaron que por la epidemia de dengue creció la demanda de repelentes.
Los pronósticos señalan que será un año con una seguidilla de réplicas por el sismo financiero que en 2008 azotó a todo el mundo. Pasó el primer trimestre de 2009, y en los supermercados mayoristas de la capital salteña los ánimos no son tan malos. Después de todo, la gente siempre tiene que alimentarse.

Los gerentes y encargados de los locales coincidieron en que no hubo una brusca caída en las ventas, sino un cambio en el consumo. Aunque ninguno dio cifras ni porcentajes de las ventas, indicaron que el temblor económico aún los mantiene en pie.

"Antes un cliente se llevaba vinos de $ 10 y ahora carga en su chango los que cuestan $ 6. Con los $ 4 compra otro producto de primera necesidad. Se nota que distribuyen de otra forma el dinero", comentó Pedro Figueroa, gerente de un local mayorista ubicado sobre avenida Tavella.

En un recorrido que El Tribuno realizó por los comercios, se notó que las personas miran con detenimiento los precios. A cada paso que dan, algunos, con calculadora en mano, hacen operaciones matemáticas en medio de los pasillos. Ya no se ve a aquellos apurados que compraban todo de golpe, como si fuera un maratón. Hay un cambio.

En medio de la recesión, el mayor temor de los comerciantes es perder a sus clientes. Por eso, decidieron dar batalla para que los precios no se disparen.

"Durante el primer trimestre del año, los precios subieron porque las empresas incrementaron los costos. No fue una decisión de los mayoristas. En esta época trabajamos para mantener la clientela. No la podemos ahuyentar subiendo todo", sostuvo Pablo Lorenzo, gerente de un comercio mayorista de productos de higiene y perfumería ubicado en la avenida Paraguay. El hombre comentó que, en medio de un año de crisis, la firma compró un local más grande y por suerte también incrementó la clientela.

Por su parte, Julio Parreño, responsable del local de calle Juan Pablo II, manifestó que "Salta es una plaza que está muy competitiva. Eso implica que cuidemos a nuestros clientes". Sobre los precios dijo que no hubo una fuerte alza en los de ningún rubro (alimentos, limpieza e higiene).

Efecto dengue

El repelente se convirtió en uno de los productos más demandados por la sociedad. La epidemia de dengue puso en alerta a gran parte del país. "En esta época hacíamos la devolución de las cajas que no vendíamos. Pero este año pasó algo inusual. Aún seguimos esperando que nos envíen más pedidos de espirales, repelentes e insecticidas. La demanda superó a la producción", comentó Figueroa.

Los almaceneros y quiosqueros recorren mayorista por mayorista en busca de cajas para revender. La mayoría busca los productos de primeras marcas. El precio no importa a la hora de prevenir la picadura del mosquito Aedes aegypti . Pablo Lorenzo detalló que una crema repelente de primera marca de 200 gramos cuesta $ 7,64 mientras que una de segunda marca se vende a $ 3,99.

Los comerciantes señalaron que por la desbordada demanda, algunos proveedores triplicaron el precio de las cremas, aerosoles y espirales que combaten al peligroso mosquito.

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