Salta y Jujuy, cada vez más distanciadas por la ruta 40

La DNV dice que analizará alternativas, pero las señales del Gobierno provocan desaliento en Salta.
La licitación que amenaza con alejar la ruta nacional 40 de San Antonio de los Cobres y otras poblaciones del departamento Los Andes sigue en pie, a pesar de las objeciones planteadas contra un proyecto que busca ampliar los horizontes de la región jujeña de Susques y el paso de Jama, pero que se considera perjudicial para la Puna salteña y el desarrollo de los proyectos enfocados sobre el paso de Sico.

Ayer, representantes de los gobiernos de ambas provincias expusieron en el Consejo Federal Vial posiciones que parecen muy difíciles de conciliar. De todas formas, funcionarios de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) aseguraron que analizan alternativas, pero el tibio y tardío compromiso no generó demasiadas expectativas.

Tampoco las definiciones que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, llevó el pasado miércoles 9 al Senado de la Nación en respuesta a un pedido de informes de la legisladora salteña Sonia Escudero, llevaron tranquilidad a los hoy movilizados pueblos del oeste salteño. Por el contrario, acentuaron la sensación de que la nueva traza impulsada desde Jujuy y licitada por la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), sin consulta alguna al Gobierno de Salta y a las comunidades de Los Andes que quedarían marginadas del promocionado corredor turístico y productivo, es un asunto cocinado. Así lo vienen manifestando pobladores y autoridades de Los Andes.

Documento jujeño

En este preocupante contexto, la respuesta a los planteos elevados por la Dirección de Vialidad de Salta, el COPAIPA y las comunidades del departamento Los Andes no llegó desde la Casa Rosada ni la sede central de la DNV, sino que surgió de contrastantes pronunciamientos de la Dirección de Vialidad de Jujuy y del Colegio de Ingenieros de la vecina provincia.

Las posiciones esgrimidas a uno y otro lado de la línea interprovincial se muestran tan alejadas que, a la par de las tensiones, crece también la posibilidad de que este conflicto termine siendo dirimido por la Corte Suprema de Justicia.

Aunque todavía no hubo definiciones oficiales en tal sentido, y no está del todo desechado un probable entendimiento extrajudicial, la Fiscalía de Estado salteña ya estaría analizando una eventual presentación ante el máximo tribunal del país.

La posición defendida por Jujuy en el Consejo Vial Federal quedó definida en un documento redactado tras una reunión de autoridades de la Dirección de Vialidad y del Colegio de Ingenieros de la vecina provincia. El documento contradice los fundamentos ambientales, topográficos y económicos esgrimidos en la traza alternativa planteada por Salta. En tal sentido, se afirma "la conveniencia del trazado propuesto por Jujuy, desde el punto de vista de la seguridad, menores costos del transporte, pendientes moderadas y el insoslayable hecho de que implica la construcción de un camino 20 kilómetros más corto".

El documento reseña que en 2005 Jujuy transfirió a Vialidad Nacional una serie de rutas provinciales sobre las cuales se trazaría la nueva ruta nacional 40.

Entre los caminos provinciales transferidos a la jurisdicción de la DNV se destacó a la ex ruta 74, que desde la localidad de Susques se extiende hacia el sur por las localidades de Huancar, Pastos Chicos, Puesto Sey y las inmediaciones del volcán Tuzgle hasta el límite con Salta.

A medida

El pronunciamiento jujeño señala que, en el paso siguiente a la nacionalización de las rutas jujeñas, la DNV licitó la contratación de consultoras a fin de elaborar los proyectos ejecutivos para la construcción de la nueva ruta nacional 40 con la condición de que ésta "debe respetar, en lo posible, la traza de la ex ruta provincial 74".

La raíz del conflicto

La raíz del conflicto está en el desplazamiento del eje actual de la ruta 40, unos 70 km hacia el oeste, para favorecer al departamento jujeño de Susques. La actual ruta 40 empalma con la nacional 51 (al paso de Sico) en el paraje Los Patos, a 13 kilómetros al este de San Antonio de los Cobres, y desde allí ambas líneas corren superpuestas hasta la principal población de Los Andes, desde donde se proyecta hoy hacia el norte en dirección a la localidad jujeña de Abra Pampa.

Ahora la DNV se dispone a contratar una nueva trayectoria que uniría los extremos de Los Patos y Susques por el norte de San Antonio de los Cobres, población que el organismo vial de la Nación pidió "evitar". Con ello, la futura ruta 40 correría apartada a no menos de 13 km de San Antonio de los Cobres, pero se acercaría por territorio jujeño a una cortísima distancia del Viaducto La Polvorilla, uno de los mayores emblemas turísticos de Salta.

Este sólo hecho se presta a inquietantes lecturas, ya que la ruta 40 tiene asignados más de $5.000 millones para su pavimentación y su promoción como estratégico corredor turístico de la Argentina.

El informe del jefe de Gabinete

En su informe al Senado sobre la licitación de la nueva traza de la ruta 40 el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se limitó a señalar que "actualmente se encuentran en ejecución los proyectos de la nueva ruta nacional 40 en Jujuy, llevados a cabo por consultoría, que fueran licitados por la Dirección de Vialidad de Jujuy, estando a cargo de la Dirección Nacional de Vialidad la supervisión general en el seguimiento de los contratos y de los proyectos".

En este contexto, y con respecto a la variante reclamada por Salta, el funcionario señaló que su viabilidad está sujeta al estudio técnico, económico y ambiental presentado.

Qué dice la vecina provincia

Jujuy argumenta que su propuesta de trazado, que es la que tomó la DNV en la licitación que intenta detener Salta, "es a todas luces más conveniente. Es un trazado más amigable y más seguro que redundará en menores costos de transporte, ya que a partir del volcán Tuzgle se sigue una pendiente moderada descendente" hacia el actual empalme de las rutas 40 y 51.

"A diferencia, el de Salta implica subir a más de 4.700 metros para descender hasta Tocomar y desde allí recorre una distancia de más de 35 kilómetros sorteando las fuertes pendientes y cerradas curvas de la Cuesta de Chorrillos", sostiene la argumentación jujeña que motivó duras objeciones en el Consejo Vial. La representación salteña, concretamente, afirmó que sus datos están "viciados de inexactitudes".

Mas allá de las controversias, otro punto en la defensa de la traza impuesta por Jujuy sugiere que también resultaría conveniente desde el punto de vista económico, "ya que implica la construcción de un camino 20 kilómetros más corto".

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