"La Voz de Salta" denunció actos de intimidación de policías

El periodista Sebastián Rodríguez, propietario y editor del quincenario La Voz de Salta, de neto corte judicial y policial, denunció el lunes en la justicia haber sido víctima de llamados "extraños" y distintos actos intimidatorios que apuntan a silenciar a ese medio gráfico, en cuyos últimos números difundió diversos hechos de supuesta corrupción en la policía.
En su denuncia, realizada ante el fiscal de Asuntos Penitenciario y Policiales, Gustavo Vilar Rey, Rodríguez sostuvo que a partir del mes de agosto pasado, y luego de publicar entretelones de la interna que se vive en la cúpula policial, como así también distintos hechos de corrupción en los cuales estarían implicados altos jefes de esa fuerza, comenzó a recibir llamados a través de los cuales le advertían que era seguido y podía ser involucrado en alguna causa penal.

Rodríguez reveló que las llamadas se intensificaron después de que hiciera un viaje a Tartagal, donde tras organizar la venta de ese quincenario en la zona, se entrevistó con distintos policías, quienes, bajo reserva de identidad, le revelaron hechos de corrupción en los que estarían implicados jefes policiales de esa zona y de la jefatura.

Posteriormente, cuenta el periodista en su denuncia, el subjefe de la policía, comisario Mario Paz habría "apretado" a la persona que iba a comercializar el quincenario en esa ciudad y que a toda costa quería saber qué había hablado con los policías en Tartagal. Ante esta situación, Rodríguez sostuvo que mantuvo una conversación telefónica con Paz a quien le recriminó las maniobras que estaba llevando adelante para evitar que su revista se venda en el norte y, especialmente, la presión hecha por medio de otros policías e informantes, entre ellos directivos del Centro Policial Sargento Suárez, para conocer las denuncias hechas por los policías al periodista.

Con el correr de los días, agregó el denunciante, los llamados se intensificaron. "En varios casos los que llamaban eran policías del área de inteligencia, quienes me advertían que me estaban siguiendo, que tomara recaudos y me cuidara debido a que podían implicarme en algo", explicó Rodríguez.

"Hasta ese momento no le di importancia al asunto, ya que era de esperar que Paz estuviera molesto, pero como se lo dije cuando hablamos, no había nada personal de mi parte, sino que se trataba de un tema de mando y que si no podía dominar a la plana mayor no era un problema mío", contó. El miércoles 16 de septiembre, en tanto, Rodríguez denunció que había sorprendido a un sujeto que irrumpió en su vivienda, aparentemente, cuando pretendía dejar un paquete.

"Fue un hombre joven, de gorra, quien saltó una fila de ladrillones y llevaba un paquete en la mano. Afortunadamente, una vecina lo vio y lo increpó por haberse metido en mis casa", explicó el periodista.

"Ese día lo recuerdo porque la Dirección de Drogas hizo un procedimiento importante en el centro, así que cuando me informaron de lo que había pasado en casa, le pedí a mi esposa que revisara el fondo, ya que por los llamados que había recibido, temía que había ido a "plantar" algo en casa", declaró.

Por último, el domingo pasado, otro llamado en el que le advertían que lo estaban siguiendo impulsó a Rodríguez a radicar la denuncia del caso. Ayer, en tanto, Rodríguez planteó un "habeas hábeas" en la justicia federal. Al respecto, transcendió que el fiscal Vilar Rey se hallaría ya en Tartagal investigando esta denuncia.

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