Salta colmada y sin lugar donde vivir

El desafío sigue siendo una política que fomente el arraigo de las personas en sus lugares de origen, para evitar la migración rural.
Dionisio vino de Orán a la ciudad Capital no hace mucho, aunque ahora habla de su origen como de una vida pasada. Vive en los cerros sin nombre que rodean villa Las Rosas. En los cerros cercanos a la segunda rotonda de Tres Cerritos, los Reynoso han ido convirtiendo su tapera en un ranchito. Llegaron desde Hipólito Yrigoyen y aunque los dos rondan los cincuenta años, parecen tener mucho más. Miguelito es cadete de una mensajería. Es aguantador y rápido con su bicicleta, igual que muchos otros changos de Tartagal. Presenta a un compañero de trabajo, homónimo. La diferencia es que el último Miguel nació en Cochabamba. En otra postal urbana, el taxista es de Tucumán y la empleada de la oficina de seguros de Santiago del Estero. Los observa tratando se aprender castellano el nuevo dueño de la agencia de viajes, llegado hace poco de Francia.

La ciudad tiene una tasa de 21 nacimientos por mil personas, por encima de la media nacional que es de 10 por mil.

Lentamente, Salta se va volviendo una urbe de la era global que reúne a nuevos ciudadanos, llegados de otras ciudades de la región o del mundo.

Ciudad sin tierra

Según el ex secretario de Planificación y Desarrollo de la comuna capitalina Raúl Kalisnky, Salta es la ciudad que más ha crecido en la Argentina en los últimos cincuenta años. Actualmente la Capital no cuenta con tierras fiscales que puedan destinarse a viviendas, lo que ha producido una toma compulsiva de terrenos descampados, sin estudios previos, y la mayoría de los ocupantes no respeta la propiedad privada. Esta situación llevó a que el gobernador Juan Urtubey declarase la emergencia habitacional en la provincia.

En este contexto, la ciudad capital tiene una densidad de 274,7 habitantes por km2 y una tasa de 21 nacimientos por mil personas, por encima de la media nacional que es de 10 por mil. Según el censo 2001 toda la provincia tenía 1.079.051 habitantes, del cual un 84% se encuentra en las ciudades. En Capital hay 92 varones cada 100 mujeres y la mayoría de la población es menor de 21 años. En todo su territorio, la provincia cuenta con 2,5 millones de hectáreas de tierras fiscales para favorecer la vivienda de la creciente población, aunque 1,5 millones de hectáreas de esos terrenos se ubiquen en la zona montañosa del departamento Los Andes.

Según Sergio Usandivaras de la Subsecretaría de Tierra y Hábitat, el organismo recibió 13.000 solicitudes este año. Aún así se han desalojado varios intentos de usurpación. "Nosotros no podemos avalar a quienes incurren en delitos. Y quien se apodera de una propiedad privada comete un delito. Por eso dijimos que vamos a priorizar la entrega de tierra a quienes cumplan con las normativas. De otra manera es fácil que la situación sea aprovechada por delincuentes o personas con segundas intenciones.

Pero hay un marco de informalidad generalizada respecto a la posesión, que favorece este caos estructural. Entonces se hace prioritaria la regularización catastral de los 25 mil terrenos que en toda la provincia están en situación de posesión anómala. Debemos avanzar hacia una política poblacional más profunda, sin dejarnos exasperar por la urgencia", explica Usandivaras.

Dominios en emergencia

Según el funcionario, el Gobierno avanza en declarar la emergencia dominial en la provincia para la regularización compulsiva de los catastros y se está estudiando un proceso similar llevado a cabo en Pergamino, provincia de Buenos Aires. Usandivaras aclara que el mismo Estado se ve envuelto en esta situación irregular y para graficarlo señala la entrega de 506 escrituras en un loteo de 2.000 terrenos en Orán, "que se entregaron y que mucho tiempo después sus ocupantes reciben sus títulos", cuenta. Además detalla que entre quienes recibieron terrenos solamente un 30 por ciento realiza el pago de la cuota, aunque "se está trabajando sobre un proyecto de moratoria". El funcionario advierte que las capacidades de servicio de la ciudad capital han sido superadas por la cantidad de población. "Por eso no queda otra opción que crear políticas que inviten a las personas a quedarse en sus lugares de origen y no busquen alternativas en las grandes urbanizaciones", concluye.

Planificación: necesidad urgente

Diego Barreto, coordinador general de la Subsecretaría y ex miembro de la Comisión Nacional de Tierra de la Nación, señala que "hay una necesidad natural de ocupar la tierra. Es el primer espacio para desarrollarse como persona. Se piensa la ocupación como un derecho instintivo a sobrevivir".

Para tratar el problema de la vivienda, el Estado creó el Programa de Viviendas Populares, luego Programa Familia Propietaria y actualmente la Subsecretaría de Tierra y Hábitat.

Según Barreto, el marco de emergencia habitacional tiene dos líneas de trabajo: la planificación urbana y el ordenamiento territorial. "Tratamos de organizar las ocupaciones espontáneas. Muchas veces el vecino viene y se asienta sobre terrenos imposibles de habitar, por lo que no son previstos por la traza urbana en la planificación del municipio".

Ciudad excedida

"Esta planificación no es caprichosa, sino se debe a que no se pueden llevar todos los servicios o se pone en peligro a las personas con la primera lluvia, como pasa en Floresta Alta. Sin embargo hemos entregado hasta el momento 27.625 títulos. Y aunque la capacidad operatoria de los servicios en Capital se vea colmada, se siguen formando estos barrios informales. En este momento, la ciudad se encuentra excedida", asevera el funcionario.

Barreto asegura que un 60 por ciento de las personas que se encuentran en los asentamientos forma un arco de diferentes especulaciones. Desde la política a la comercial. "Por eso hemos decidido colocar normas para no convertirnos en una inmobiliaria de pobres. Es un proceso complejo. Hay muchas deficiencias y errores compartidos pero hay que mirar para adelante. Cada año hay 5.000 nuevos postulantes que en su mayoría son chicos que cumplen recién sus 21 años y ya son padres de familia, aunque carecen de estudios secundarios, y está creciendo mientras otra tanta cantidad de potenciales demandantes de lotes. Es una cuestión netamente presupuestaria. No debemos abandonar la idea de planificar el lugar donde vivimos y proyectar nuestra vida en el mediano y largo plazo", definió.

La población

-Desde el primer Censo Nacional de Población, año 1869, hasta el último relevamiento censal, año 2001, transcurrieron algo más de ciento treinta años. La cantidad de habitantes pasó de 88.933 a 1.079.051 (gráfico Nº 1).

-El ritmo de crecimiento de población de la Provincia de Salta fue siempre superior al 20 por mil, mientras que la nacional descendió hasta al 10 por mil.

-El índice de masculinidad es de 98 varones por cada cien mujeres. El departamento Capital es el que tiene menor índice, con 92,6; mientras que en el otro extremo está el departamento Guachipas con 117,4.

-La densidad de población es de 6,9 habitantes por km2 (en 1991 era de 5,6 habitantes por km2). El departamento Capital es el que concentra la mayoría de la población con una densidad de 274,7 habitantes por km2.

-El departamento Los Andes es uno de los que tiene mayor extensión territorial. Es casi 15 veces superior al de la Capital, pero con poca población, por lo que su densidad es de 0,2 habitantes por km2.

-La población urbana representa el 83,4 por ciento respecto de la población total ( en 1991 representaba el 79 por ciento).

-Los rastros de emigración están presentes en casi todos los departamentos, salvo en Capital, que tiene una distribución algo más regular.

-La Provincia ha entregado hasta ahora 27.625 títulos de propiedad. Hay 13.000 solicitudes formales de tierra.

-Anualmente ingresan en torno de 5.000 solicitudes de nuevos terrenos a Tierra y Hábitat.

Fuente del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 y Tierra y Hábitat de la Provincia.

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