La UCR, en su salsa

La UCR anunciará en las próximas semanas el comienzo de una disputa que podría marcar un punto de inflexión en su historia: el llamado a elecciones internas en la provincia de Buenos Aires.
De su resultado, que definirá las candidaturas para las legislativas de octubre próximo, depende la suerte del partido a nivel local, que repercutirá con fuerza en el resto del país. Además, en este distrito se pondrá en juego el enfrentamiento más fuerte que existe dentro del radicalismo: la conducción nacional encabezada por Gerardo Morales medirá sus fuerzas con dirigentes históricos como Leopoldo Moreau y Federico Storani. Si los ex miembros de la Coordinadora mantienen su dominio sobre las estructuras y logran imponer sus posiciones, el acuerdo con la Coalición Cívica en ese distrito se romperá casi seguro.

“No va a ser sencillo encontrar un acuerdo”, reconoció a Página/12 Ricardo Alfonsín, el referente a quien apoya la conducción nacional de la UCR con el objetivo de destronar a los caciques bonaerenses. Pero Alfonsín hijo no tiene el peso suficiente para ganar solo las internas y para eso busca apoyo en otras líneas locales menos representativas. Sin embargo, Alfonsín sostiene que desde la Corriente de Opinión, que lidera Storani, y del MoDeSo, que lidera Moreau, exigen que primero se negocien las candidaturas entre las líneas más importantes y recién después se sume a los dirigentes más chicos.

“No es solamente un problema de puja por espacios en las listas”, dijo Moreau a este diario. Argumentó que debe definirse primero la estrategia electoral y la política de alianzas. Para Moreau el acuerdo que anunciaron en noviembre pasado Morales y Lilita “sepultó a la UCR detrás de la verborragia de Carrió y tiró por la borda toda la mística ganada por el radicalismo durante el 2008”. Desde su sector rechazan, además, la intención de Stolbizer de incorporar a “candidatos corporativos” en las listas como el titular de CRA, Mario Llambías.

Storani marcó algunas diferencias con Moreau sobre la posibilidad de una alianza con la CC. No descartó un acercamiento, aunque lo condicionó a la realización de “acuerdos programáticos”. De todas maneras, Storani consideró que por el momento no hay condiciones. “No veo un planteo generoso hacia el radicalismo. Si en nuestro peor momento tuvimos tres legisladores nacionales, ahora deberíamos ratificar nuestra identidad”, concluyó.

El enfrentamiento de los caciques bonaerenses con Carrió y Stolbizer se remonta a los tiempos en que todos militaban dentro de la UCR. En buena medida la diáspora del partido también respondió a aquella disputa, además de al fracaso de la Alianza. Ahora, la pelea parece repetirse. “Se ha creado una antinomia ficcional entre la revolución socialista que nos quiere hacer creer el kirchnerismo y la tiranía violenta que denuncia Carrió para justificar una alianza de centroderecha”, cuestionó Moreau, quien reclama la conformación de un espacio “socialdemócrata moderno” y la vuelta de Julio Cobos al partido.

Desde la conducción nacional, en cambio, reconocen que “la Margarita” supera por mucho la representación de la UCR en el Parlamento provincial. Más allá de afinidades programáticas, calculan que la lista 3 repetiría el pobre desempeño electoral de los últimos años si no forma parte de un frente más amplio.

Con la mayoría de su lado, Moreau y Storani defienden la autonomía bonaerense para resolver sus propias alianzas, ya que se trata de una elección local. Desde el sector de Moreau prefieren no hablar de nombres aunque se rumorea que la legisladora provincial Cecilia Moreau sería la precandidata a encabezar la nómina de diputados nacionales. La Corriente impulsa al diputado Pedro Azcoiti y la agrupación Rapaca promueve a Alfonsín hijo.

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