Ya salió el modelo K-2010

Por Fernando Laborda

Aunque nadie espera que cuente con la adhesión popular de anteriores versiones, Néstor Kirchner y sus ingenieros de campaña ya exhiben el flamante modelo K-2010, que transitará el escarpado camino político que se iniciará el 10 de diciembre, tras la renovación parlamentaria. No tendrá seguramente la misma potencia ni los caballos de fuerza de los modelos que lo precedieron, pero conservará el mismo ímpetu para llevarse por delante a quien se le ponga enfrente, tendrá una llamativa luz de giro a la izquierda y una carrocería blindada contra los ataques de la oposición desde el Congreso.

A continuación, un resumen de los objetivos que figuran en el manual del usuario del modelo kirchnerista 2010:

. Desactivación del Poder Legislativo. Como lo anticipó el titular del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, "cada ley que se sancione sin el acuerdo del oficialismo será vetada por el Poder Ejecutivo".

. Ampliación de facultades para redistribuir partidas presupuestarias, fijar tarifas y renegociar contratos de servicios públicos sin intervención del Congreso, algo que se logró anteayer con la prórroga de la ley de emergencia económica por dos años.

. Manejo de mecanismos de extorsión financiera para someter a los gobernadores provinciales y sus representantes legislativos a los deseos de la Casa Rosada. El caso del correntino Ricardo Colombi es el ejemplo más reciente.

. Pulido de los métodos de cooptación, al mejor estilo Borocotó, como ha sucedido con los diputados Julio Ledesma y Patricia Gardella o con la senadora Roxana Latorre.

. Utilización del Consejo de la Magistratura para amedrentar y tornar maleables a aquellos jueces que tengan en sus manos causas que puedan comprometer a hombres del kirchnerismo.

. Empleo de fuerzas de choque, al mejor estilo de Luis D´Elía, para ganar la calle y disuadir a quienes pretendan movilizarse en contra de las políticas del Gobierno.

. Ubicación a la izquierda del espacio político, si es posible robándoles algunas banderas a dirigentes de la oposición de ese sector.

. Profundización del modelo económico, mediante una mayor intervención estatal en el ámbito privado, reestatizaciones, regulaciones del sector financiero y más beneficios para los amigos del poder.

. Instrumentación de una reforma electoral que apunte a contraer las chances de las fuerzas de centroizquierda para generar alternativas electorales nacionales capaces de restarle votos al kirchnerismo, como ocurrió el 28 de junio con la candidatura de Fernando "Pino" Solanas en la Capital Federal y con Martín Sabbatella en los comicios de la provincia de Buenos Aires.

. Minimización de los márgenes de "traición" de intendentes del conurbano bonaerense mediante la asignación de fondos de ayuda social.

. Reglamentación de la ley de medios y avance oficial en el control de los contenidos en medios audiovisuales, además de la conocida utilización de la publicidad oficial como premio o castigo en función del grado de apoyo o cuestionamiento a las políticas gubernamentales.

. Estrechamiento de los lazos con el sindicalismo moyanista, con el fin de garantizarse niveles de conflictividad tolerables.

Pero el modelo K-2010 tiene sus debilidades. Descuida notablemente su imagen, que ha llegado al piso del 18 por ciento de opiniones positivas, según datos de Poliarquía. Y, por si esto fuera poco, podría quedarse sin combustible en la mitad del camino. En tal sentido, puede conjeturarse que cuanto más lejos esté la probabilidad de reelección de un Kirchner o el triunfo de algún delfín del matrimonio gobernante en 2011, mayores serán las chances de que se profundice la política de gastar por encima del aumento de los ingresos públicos y de que se incremente el déficit fiscal.

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