Salió de la cueva y se llevó la copa.

Salió de la cueva y se llevó la copa.
INDEPENDIENTE 0 - GIMNASIA LP 1: Gimnasia venció al Rojo, apenas, con el zapatazo de un pibe de 20 años recién ingresado. Olía a penales, pero...
Realidades similares, necesidades distintas las de Independiente y Gimnasia anoche en Mar del Plata. Los dos vienen de un 2008 que los encontró 18°: al Rojo en la tabla por los puntos; al Lobo, por promedios, en Promoción. Y si el triunfo fue para los de La Plata fue porque mostraron un poco más de ambición para salir de la cueva, como el delantero que, recién ingresado, encaró a Bocchino y clavó la pelota en el ángulo. Y con ese golazo le sobró para levantar la copa.

Preocupa que, a una semana del debut en el Clausura, no se sepa a qué juegan los de Avellaneda. Ayer quedaron muy atados a la inspiración de Montenegro. Y al no tener la bocha en el medio, pareció excesivo depender de alguien al que, parado de punta, la pelota le llegó poco y mal. Salvo alguna iniciativa de Ríos, Sosa estuvo bastante desconectado (aunque dispuso de la más clara del Rojo en el primer tiempo: se la sacó Sessa) y a Depetris se lo vio más obligado a marcar, como un 3 bis, que en posición ofensiva. Y cuando un equipo se planta para aguantar, y ver qué pasa, con dos líneas de cuatro bastante pegadas al área propia, es pecar de confiado creer que siempre lo salvará Assmann, como pasó en un mano a mano contra Stracqualursi.

Gimnasia fue la contracara en la generación de fútbol. Tuvo su mejor versión en el medio, aunque le faltó peso en el final de la jugada. Rinaudo fue un león en el medio, cortando. Se equivocó algo en la entrega pero fue impecable en la contención, en el anticipo y en llevar al Lobo al campo rival. Fueron 20 minutos de control hasta que el Rojo emparejó la lucha en el medio con el bloque Pusineri-Vittor. Antes, sufrió por los costados. Piatti mostró arranques de crack, pero no tomó buenas decisiones al llegar al área. Villar no fue tan determinante en el inicio de las jugadas aunque fue más claro al pasar la pelota. Pero como en la otra vereda, los de arriba no estuvieron finos.

En el complemento, mucho no varió la historia. Assmann salvó ante un cabezazo de Villar; Agüero sacó en la línea una punteada de Tuzzio... Aunque en el cambio de piezas, ganó Gimnasia. Porque tuvo decisión para salir de la cueva.

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