Por la salida de propios y aliados, se acabó la holgura K en Diputados

El oficialismo arrancó el año con 160 incondicionales y ahora hasta duda de lograr quórum.
Un día antes de tratar la ley de blanqueo perdíamos la votación", confesó un influyente asesor del bloque de diputados kirchneristas cuando ya el polémico proyecto había sido aprobado con un final de escándalo. Se refería, en realidad, a la dificultad para alcanzar el quórum de 129 legisladores para garantizar el inicio de la sesión. Una situación impensada un año atrás, cuando al oficialismo le sobraban votos e iniciaba el acompañamiento a la gestión de Cristina Kirchner con 160 incondicionales, entre propios y aliados de la Concertación Plural.

La misma fuente le confió a Clarín que el jefe de bancada, Agustín Rossi, tuvo que encerrarse en Olivos con el ex presidente Néstor Kirchner para que lo ayude a presionar telefónicamente a legisladores propios y aliados que negaban su apoyo. La operación alcanzó para llegar al quórum con lo justo en la sesión del 10 de diciembre pasado.

En el primer aniversario del gobierno de Cristina, la presencia salvadora fue la de Eduardo Lorenzo Borocotó, consagrado como el mayor panqueque político. Cuando se votó en general, el oficialismo sumó 131. Pero en el capítulo del blanqueo de capitales, bajó a 128. Uno menos del quórum, sin contar al presidente de la Cámara, Eduardo Fellner. La oposición explotó esa debilidad y le exigió la mitad más uno, en una discutible interpretación de las exigencias para otorgar una flexibilidad impositiva.

¿Qué sucedió para que el oficialismo tuviera que soportar una situación aún más tortuosa de la que vivió con la aprobación de las retenciones móviles, luego tumbadas por el Senado?

Fue la diáspora. Un desgranamiento lento y persistente. De propios y aliados. De los 130 kirchneristas de hace un año, quedan 114. Once hicieron rancho aparte (el "grupo de los ocho" de Felipe Solá, los monobloques de Jorge Villaverde y Marta Velarde (ahora socia de Elisa Carrió), además del inclasificable Luis Barrionuevo. Tres santafesinos, incluido el ex gobernador Jorge Obeid, dejaron de ir a las sesiones. Un salteño está de licencia.

De los 30 aliados que arrastraba tras el triunfo electoral del 2007, fueron perdiendo para siempre a los cuatro cobistas, primero, a un juecista después y a kirchneristas convencidos más tarde, como Miguel Bonasso --no le perdona a Cristina el veto a la ley de glaciares-- y tres de los cuatro integrantes del bloque de centroizquierda Encuentro Social: las dos de Patria Libre, Patricia Merchán y Victoria Donda, junto a Vilma Ibarra. Algunos de estos ex aliados harán un brindis hoy y se esperan críticas al oficialismo. Sólo quedó en pie el jefe de esa bancada, Ariel Basteiro, único socialista K.

Para mantener el invicto en las sesiones clave, la bancada K tuvo que rearmar las alianzas y recurrir varias veces a presiones a gobernadores de otro signo para obtener votos (una vez sumaron a los cobistas correntinos y otra a los de Catamarca) o el tan preciado quórum (los fueguinos de la arista Fabiana Ríos).

La única adquisición de los últimos meses fue la de los tres neuquinos del gobernador Jorge Sapag, a los que se sumará en 2009 otra integrante de la familia Sapag, Silvia, que acaba de reemplazar al kirchnerista Oscar Massei. Otros aliados se mantienen firmes (Borocotó, la radical K Silvia Vázquez y los santiagueños del gobernador Gerardo Zamora), en tanto que otros siempre están al borde del descontento.

Con el año electoral se abrirá una gran incógnita. La primera apunta a saber cuánto tiempo podrá sostenerse el oficialismo sobre el filo de la navaja con el que termina el 2008 para garantizar los proyectos del Gobierno. La siguiente es conocer qué planes tiene para recomponer la mayoría si los pronósticos de un retroceso en 2009 se cumplen y el oficialismo pierde definitivamente la posibilidad de garantizar el quórum con tropa propia.

¿En un caso o en el otro se resignará a hacer concesiones para sumar consenso o buscará compensar las pérdidas con el apoyo de nuevos e impensados socios?

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