La salida de capitales caería a u$s 7.000 millones en 2010, la mitad que el año pasado

El año pasado cerró con un éxodo de u$s 14.000 millones, mientras que en el 2008 se habían fugado del país unos u$s 23.000 millones. La proyección para 2010 supone una caída del 70% respecto de ese pico. El canje será determinante
El canje de deuda para los bonistas que no aceptaron la oferta del 2005 abriría muchas puertas para el Gobierno argentino. Y entre las bondades que promete, la reducción de la salida de capitales supondría un gran alivio para los Kirchner. Los economistas estiman que de un canje exitoso, sumado a otros factores, permitiría que la salida de capitales privados –esto es, la formación de activos extranjeros– se desplome a la mitad de lo que arrojó el cierre del ejercicio de 2009.

El año pasado se fugaron fondos por cerca de u$s 14.500 millones, un monto que supone una reducción del 35% respecto de 2008. Los expertos en materia económica señalan que en 2010 la tendencia descendente se afianzará. De hecho, están pronosticando una salida en torno a los u$s 7.000 millones.

De esta manera, dentro de los cálculos se prevé una fuga cercana a los u$s 500 millones mensuales. Si bien se trata de un número costoso todavía, es ampliamente inferior al de otros años como el 2008, período en el que éxodo de capitales alcanzó un total de u$s 23.098 millones.

"El freno de la salida de fondos comenzó a darse a partir de septiembre del año pasado con una recuperación económica tanto local como internacional. De extenderse el buen clima, la compra de billetes rondará entre u$s 6.000 y u$s 9.000 millones hacia finales de año, es decir una fuga mensual de entre u$s 500 y u$s 800 millones", explicó a El Cronista Eric Ritondale, economista senior de la consultora EconViews.

En esta línea, Ramiro Castiñeira, de Econométrica, detalló en un informe que "el mejor el contexto internacional, sumado a la expectativa del inminente canje de deuda y de una buena cosecha para este año, son los principales factores que permitieron revertir las expectativas para 2010 y consecuente frenar la sostenida salida de capitales privados. Ello pese a la desaparición del superávit fiscal en 2009". Para el economista la fuga este año se estacionará en los u$s 7.000 millones.

Claro que hay otros aspectos que influyen en el menor interés por el billete verde. El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, también aportaría su cuota de asistencia. Según los analistas, no será hasta por lo menos el segundo semestre que la Fed eleve las tasas de interés, que hoy están cercanas a cero.

La decisión de postergar el inicio del endurecimiento monetario, sumada a un mayor apetito de riesgo y la debilidad del dólar, alentará la entrada de capitales a economías como la argentina.

Y en el plano local, mientras las tasas sigan en estos niveles, también aportarán su granito de arena. "La caída en la fuga de fondos estimada para este año tiene que ver con que la tasa de interés en pesos aunque no le gana a la inflación, son positivas respecto de las expectativas de devaluación. Entonces suma interés por activos en moneda local", explicó Marina Dal Poggetto, socia del estudio Bein.

El "pero" siempre está

De todas formas la salvedad que no falta en ninguno de los discursos de los economistas consultados es que estos cálculos están sujetos a las variables mencionadas. "Hay que tener en cuenta que siempre la formación de activos en moneda extranjera está atada a los distintos avatares políticos y económicos tanto locales como externos. Estos movimientos son extremadamente sensibles a los ruidos. Basta mirar meses como marzo de 2009 u octubre de 2008, en los que distintas crisis dispararon el número", dijo Ritondale.

Por lo pronto, buenas señales como las intervenciones que ejerce el Banco Central (BCRA) a diario en el mercado de cambios –se está llevando entre u$s 100 y u$s 200 millones por rueda– están indicando que es el único comprador de las divisas que ingresan por la balanza comercial.

Comentá la nota