La UE sale al rescate de los bancos de Europa del Este.

Los temores europeos a la caída de las economías de Europa del Este empiezan a movilizar a las instituciones internacionales. La Unión Europea -a través del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD)- se unió ayer al Banco Mundial para lanzar un paquete de ayudas de 24.500 millones de euros destinados a inyectar liquidez en las entidades bancarias del Este de Europa. El crédito en cuestión será avalado por el FMI.
A pesar de lo abultado del montante, el Banco Mundial había calculado en 120.000 millones las necesidades de los bancos de la región y Hungría había pedido un fondo europeo de 180.000 millones para hacer frente a la previsible caída de los bancos. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, había dicho el miércoles que se iba a necesitar "toda la ayuda de los gobiernos europeos, porque ya sea por accidente o no, parte del problema se recrudecerá si los bancos de Europa occidental retiran activos de Europa Central y Oriental". Los bancos de Europa occidental tienen 1.2 billones de euros de exposición en el Este de Europa.

El BEI meterá 11.000 millones de euros en créditos a pequeñas y medianas empresas, aunque sólo se han movilizado hasta ahora 5.700 millones. El BERD inyectará otros 6.000 millones en dos años y el Banco Mundial otros 7.500 millones. La ayuda, aún siendo una cuarta parte de la necesaria, será un alivio para países como Letonia y Hungría.

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