Sale el aumento para taxis y remises, pero ya piden más

Los dueños de taxis y remises consiguieron finalmente que la comisión de Servicios Públicos del Concejo Municipal diera despacho favorable al aumento, que todo indica quedará aprobado en la sesión del jueves.
El incremento, que será del 12 al 16 por ciento para los taxis y del 18 por ciento para los remises, entrará en vigencia probablemente a fines de la semana próxima. Sin embargo, estos números no conforman a los titulares de las cámaras, que ya advierten que irán por más apenas asuman los nuevos ediles. El planteo es no pasar de febrero o marzo sin otro retoque y la aplicación de una "cláusula gatillo" que actualice automáticamente la tarifa según vayan aumentando "tres o cuatro ítem" de sus costos.

   El titular de la comisión de Servicios Públicos, Miguel Pedrana, confió en que el aumento se votará en el recinto sin contratiempos porque ningún bloque plantó objeciones. De hecho, el incremento obtuvo despacho favorable en la comisión por "consenso pleno", tal como había sido planteado en el estudio de costos elevado por el Ejecutivo. A partir de entonces, correrán de siete a diez días para que entre en vigencia la nueva tarifa.

   En concreto, la suba oscilará entre el 12 y el 16 por ciento para los taxis. De día, la bajada de bandera costará 3,60 pesos y la ficha 0,17; de noche, 3,90 y 0,19, mientras que el servicio de radiollamado saldrá 0,80.

   En el caso del remís, el incremento del precio de los viajes alcanzará el 18 por ciento. La bajada pasará a costar 5,20 pesos y la ficha a 0,20.

   Pero esos números distan mucho de satisfacer a las cámaras que nuclean a los titulares de licencias, que si bien dirán plin caja, ya anticiparon que irán por más.

Cláusula gatillo. El titular de la Cámara de Remises, Alfredo Gordo, afirmó que su sector venía reclamando una suba del 30 por ciento, por lo que el aumento obtenido, del 18, los dejó "disconformes".

   Para "revertir la situación", los remiseros ya empezaron a "tantear" entre los concejales cómo verían la aplicación de una "cláusula gatillo" que atara la suba de tarifas a la de los costos.

   "La idea es tomar tres o cuatro ítem, como por ejemplo el salario de (los obreros de) Smata, el de los choferes y el precio del combustible, para que sea mucho más fácil definir los aumentos", sostuvo el dirigente.

   El mismo planteo corrió por cuenta del presidente de la Cámara de Titulares de Taxis Independientes, Mario Cesca, quien reclamó que mediante esa cláusula "se dispare automáticamente el incremento según los costos".

   Es más, Cesca adelantó que "no bien asuman los nuevos concejales" irán por una nueva modificación tarifaria y le puso plazo al trámite: no más allá de febrero o marzo. Para ello pidió "un criterio científico y no político" que defina los próximos retoques.

   Pero el Concejo, se sabe, es por derecho un cuerpo político: no sólo debe atender la demanda de quienes prestan los servicios públicos, sino también, y prioritariamente, el derecho y la necesidad de los usuarios.

   Por eso Pedrana abrió el paraguas y dejó en claro que el aumento propuesto para la tarifa de taxis y remises "no es de coyuntura, sino que está proyectado a mediano plazo".

   Para el concejal oficialista los nuevos valores son equilibrados: desde "una lectura económica garantizan rentabilidad" a los dueños de los autos y "desde una lectura política garantizan el acceso de los ciudadanos al servicio".

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