Saiz elude las esquirlas tras el portazo a la reforma

El gobernador aseguró ayer que "no hay ningún proyecto" en la Legislatura para modificar la Constitución. Se mostró sorprendido por el rechazo de algunos miembros del oficialismo.

El gobernador Miguel Saiz intentó relativizar ayer el rechazo del bloque radical a su pretensión de reformar la Constitución, planteando que actualmente "no hay ningún proyecto" en la Legislatura que proponga esa modificación.

Por amplia mayoría, la bancada que ya preside Adrián Casadei se opuso a la iniciativa, asegurando que no comparten la oportunidad para ese proceso.

Saiz ayer insistió en que "es un buen momento" y se sorprendió porque "algunos cambiaron de opinión", afirmando que "hasta hace dos meses eran reformistas, ahora no lo son y tal vez la semana próxima vuelvan a cambiar de opinión".

Ayer, Casadei -acompañado por Adriana Gutiérrez y Elbi Cides- se entrevistó con el mandatario por más 90 minutos. Saiz insistió en que no existía proyecto aunque anticipó que trabajaría en el debate y en la concientización sobre el proceso. Ante esa posición, Casadei afirmó luego ante los periodistas que el gobernador "coincide con nosotros".

Antenoche, el bloque radical forzó el análisis y un posicionamiento frente a la "actualización" constitucional planteada por Saiz. La negativa alineó a 13 de los 17 legisladores. Marta Milesi y María Inés García fueron las únicas firmes en respaldar el plan reformista. Con un apoyo más condicionado fueron Graciela Di Biase y Patricia Ranea. La primera advirtió que Bariloche no toleraría una elección el año próximo pero justificó su respaldo porque Saiz la ubicó en la Legislatura. Ranea se quejó por la actitud del gobierno hacia el bloque pero, finalmente, priorizó su rol oficialista.

En esa volatilidad, Rubén Lauriente -incluido entre los que rechazan- fue confuso en su análisis durante la reunión del bloque pero, igual que Jesús Zuain, priorizó su rechazo y malestar por los desplantes del gobierno de Saiz. Aún así, Zuain declaró ayer a ADN que "votaría un proyecto de necesidad" porque acuerda con la reforma aunque, antes, consideró que "se podría esperar un tiempo".

Más allá de esas oscilaciones, la negativa del bloque fue mayoritaria. Pero el gobernador se forzó en relativizar ese revés. Para eso, insistió que "no hay ningún proyecto de reforma constitucional presentado en la Legislatura" y "a lo mejor, la semana que viene algunos legisladores creen que es el momento".

Luego el mandatario reiteró su "respeto a todo el mundo" porque "hay quienes dicen que no son los tiempos, y otros creemos que es un buen momento".

Reiteró que "la reforma de la Constitución debe ser una demanda de la sociedad y no una oferta del sector político. Por lo tanto, todo lo que sirva para generar el debate para que la sociedad participe, me parece absolutamente correcto y democrático". Destacó además que "nadie ha dicho que no a la reforma o actualización de la Constitución, sino que lo que está en discusión son los tiempos".

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