Saiz dijo que en democracia "cada uno debe respetar cabalmente el rol que le fue encomendado"

El gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, señaló que “hacer política es dialogar, debatir, discutir, deliberar, procurar concertaciones y consensos”, enfatizando que “en la democracia no se atenta contra la institucionalidad, en la democracia cada uno debe respetar cabalmente el rol que le fue encomendado”.
En el acto donde se impuso el nombre de Raúl Ricardo Alfonsín a los jardines del Ministerio de Hacienda el mandatario recordó a Raúl Alfonsín cuando planteó el objetivo “de lograr una democracia social” y reivindicó “la democracia de Yrigoyen, recuperando la soberanía popular; la democracia de Illia, recuperando la paz social; la democracia de Perón, buscando la inclusión social”. Dijo además, a 25 años de la recuperación de la democracia, que "los desafíos del '83 deben ser también los desafíos de ahora". Y sobre la oposición, señaló que debe ser responsable "para que sus acciones contribuyan al fortalecimiento del sistema republicano y no a su deterioro".

Indicó Saiz que “la crisis del año 2001 le planteó a la sociedad un desafío tremendo, quizás el desafío más grave que tuvo que afrontar en toda su historia la sociedad argentina. Y la democracia dio respuesta. ¿Qué hubiera sido sin ella?”.

Afirmó que “la democracia se sustenta con ciudadanos y dirigentes con ideales. Dirigentes comprometidos con una actitud constructiva. La oposición por la oposición misma es aquella que sólo busca el poder por el poder mismo”.

Agregó que “quienes me conocen saben de mi actitud democrática; de más está redundar sobre lo importante que considero el nacimiento de nuevos y superadores liderazgos. Se debe seguir trabajando firmemente en la superación de antiguas concepciones políticas, que nos permitan crecer en consonancia con lo que se nos exige, sin infructuosos enfrentamientos que consumen un tiempo vital que es indispensable que lo ocupemos para producir”.

Reflexionó que “hacer política es dialogar, debatir, discutir, deliberar, procurar concertaciones y consensos”, enfatizando que “en la democracia no se atenta contra la institucionalidad, en la democracia cada uno debe respetar cabalmente el rol que le fue encomendado”.

“No deberían existir los superpoderosos que se creen dueños de las verdades absolutas y señalan con el dedo, y acusan con intencionalidad. No tienen cabida aquellos que se exceden en sus facultades, que subestiman a la ciudadanía, que abusan de su rol y producen severos avasallamientos de la independencia de poderes, del equilibrio republicano y la libertad”, enfatizó.

Instó a trabajar finalmente "en la búsqueda de la unidad nacional, recuperando un proyecto de país y de sociedad", así como "en la búsqueda de la inclusión social".

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