Saiz arribó a Bariloche: confirmó obras, negó cambios en el gabinete y criticó a Piccinini

El gobernador Miguel Saiz cenó ayer por la noche junto a empresarios de la ciudad. Confirmó los anuncios realizados por el Intendente Marcelo Cascón, en relación a obras en Bustillo, construcción de viviendas y el nuevo acceso a Bariloche. En conferencia de prensa críticó a la Defensora del Pueblo, y desmintió los rumores de cambios en el gabinete que circularon en Viedma. Dijo que en el caso Flavors, "hay una mano negra".
El gobernador Miguel Saiz arribó ayer en horas de la tarde a Bariloche, para participar de una cena organizada por las cámaras empresariales de la ciudad. Se trata de un "segundo paso" en lo que el Intendente Marcelo Cascón definió como "una nueva relación institucional" entre la ciudad y el gobierno provincial, y que tuvo su primer eslabón en la visita público-privada de representantes de Bariloche a Viedma.

Acompañado en su viaje por el ministro de Gobierno, José Luis Rodríguez, de Turismo, Omar Contreras, el secretario General de la Gobernación, Francisco González, entre otros colaboradores; Saiz conversó con la prensa antes de iniciar la cena con empresarios locales. De hecho, ante los periodistas, el mandatario se mostró con el titular de la Asociación Hotelera Gastronómica, Omar Guerra, y el intendente Cascón.

Realizó inicialmente un repaso de los anuncios que aquella delegación encabezada por el Intendente ya había adelantado: repavimentación de Bustillo, construcción de una nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales, readecuación de la calle Mitre, y la obra de la segunda etapa del Hospital Zonal Ramón Carrillo.

Además, informó que en un plan Plurianual se van a construir 1450 viviendas en la ciudad, con una inversión de 206 millones en Bariloche, "motorizando la mano de obra en la ciudad, y el crecimiento del comercio".

Consultado sobre las denuncias de la Defensora del Pueblo, Ana Piccinini, el mandatario provincial aseguró que "existe una errónea interpretación de las facultades" de ese cargo, considerando que parece que posee "el dedo de Dios, para decir qué está bien, y qué está mal".

Calificó como "sólo denuncias mediáticas" la difusión de investigaciones sobre las licitaciones para la adquisición de guardapolvos y zapatillas, y criticó que "no se mide con la misma vara otras situaciones: el esposo de la Defensora, Daniel Miocevich, ex intendente de Villa Regina, tiene una empresa constructora proveedora del Estado". Saiz indicó que "no hay ninguna norma que lo prohiba", y pidió a Piccinini que analice con un mismo criterio las situaciones.

El mandatario desmintió los rumores que cirularon en Viedma sobre un posible cambio en su gabinete. "No le pedí la renuncia a nadie. Nadie le avisa a alguien 15 días antes que lo va a matar. Cuando les pida la renuncia se van a enterar el mismo día", dijo, y explicó que esos rumores se iniciaron "en la sesión de la Legislatura".

Finalmente, el gobernador pidió "paciencia" para que se clarifique el escándalo por la provisión de alimentos preelaborados por parte de la empresa Flavors. Detalló que "se hicieron 180 análisis, pedidos por la justicia y la provincia, y en ninguno aparecieron pelos de ratón; y en una sola muestra apareció eso. Una mano negra tiene que haber".

También defendió los beneficios impositivos logrados por Flavors, ya que "quedó demostrado que era una empresa productora" y no sólo fraccionadora como se había denunciado.

Por su parte, el intendente Marcelo Cascón calificó como "el segundo paso" la visita no anunciada de Saiz, en el marco de "esta nueva articulación público-privada, y nueva relación entre la Provincia y Bariloche". (ANB)

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