El sacerdote solidario que acusó al Gobernador de haber mentido

Ofició una misa durante una protesta de productores el miércoles último y allí lanzó una frase muy dura: "Él (por Jaque) llegó allá arriba, nos mintió y nos sigue mintiendo". En una charla con Los Andes ratificó esa afirmación y dijo que la gente se siente engañada porque no se redujo la inseguridad. Ya ha encabezado otras manifestaciones y fundamenta esa actitud: "Los curas tenemos que expresar lo que el pueblo nos está diciendo".
La protesta de un grupo de productores de Rivadavia y Junín, que el pasado miércoles salieron a cortar la ruta 7 en reclamo de subsidios para cubrir los daños ocasionados por el granizo, tuvo el acompañamiento del sacerdote de Junín Marcelo Castro (38), un hecho que resulta por lo menos curioso, en una sociedad como la nuestra poco acostumbrada a ver a un cura apoyando con su presencia protestas sociales.

Muy temprano esa mañana, el padre Marcelo dio misa a un costado de la ruta para unas 300 personas y en su homilía le apuntó al gobernador Celso Jaque: "No nos gusta cortar las calles, quisiéramos estar labrando la tierra, pero estamos llamados a hacer esto para que allí arriba nos escuchen. Basta de mentiras como con el tema seguridad. Él (por Jaque) llegó allá arriba, nos mintió y nos sigue mintiendo".

Por la tarde llegó una propuesta del Gobierno, los productores estuvieron de acuerdo y se levantó el corte.

Dos días después, en la casa parroquial de Junín y tomando unos mates, el religioso reflexionaba para Los Andes:

"Yo sé que hay gente a la que le ha caído bien lo que hice y otra a la que le ha caído muy mal, que piensa que el cura tiene que estar rezando y metido en la iglesia. Yo creo que no, que el cura tiene que estar con su gente y aunque no es la ruta un lugar natural para hacer misa, fue el momento para convocar a la palabra y a la oración. La que estaba allí es gente sencilla, productores y obreros rurales, muchos de los cuales perdieron el trabajo".

-No es común ver a un sacerdote acompañando los reclamos sociales.

-Los curas tenemos que expresar lo que el pueblo nos está diciendo. La gente sencilla no tiene un micrófono para decir lo que piensa y yo tengo la oportunidad de hablar por ellos. Estoy viendo a la gente muy dolida, con mucha desesperanza y tristeza. Junín no es el mismo de antes. Hoy se oculta el sol y entran los miedos y eso no pasaba, no era así nuestra Mendoza.

No es la primera vez que el sacerdote Castro participa de una protesta social, en mayo de 2007 (durante el gobierno de Julio Cobos) y tras el asesinato no esclarecido del empresario de Junín Mauricio Itzcovici (71), encabezó una marcha del silencio que convocó a más de mil personas.

Algunos meses después, juntó sus ahorros, le pidió permiso a monseñor José María Arancibia y se fue como voluntario al Perú, para ayudar a las víctimas del terremoto del 15 de agosto. "La tarea del sacerdote es ayudar, acompañar y consolar, especialmente en tiempos difíciles como estos", argumentó.

-En el corte de ruta usted tuvo conceptos duros para con el Gobernador.

-Yo fui con la idea de pacificar los ánimos. Al Gobernador no lo conozco y respeto su investidura, pero basta de mentiras porque nos sentimos engañados. Acá viene mucha gente que me dice ‘Yo lo voté porque dijo que bajaba la inseguridad’ y no pasó nada.

Hay que trabajar propuestas con seriedad porque acá se instalan temas para distraer a la gente de los verdaderos problemas; discutimos la Ley de Medios cuando los problemas graves son la falta de una verdadera educación o un planteo real en el tema de salud.

Repito, falta seriedad. Es increíble que mientras se le dan 600 millones de pesos al fútbol durante diez años, en nuestro centro de salud de Los Otoyanes no hay alcohol. Seguimos con el pan y el circo, lamentablemente el pan se está acabando y cada vez hay más circo.

El padre Marcelo asegura que no le interesa hacer política con sus opiniones y que su tarea es la de sacerdote. Dice que conoce a algunos políticos que trabajan por la comunidad, pero que "parecen ser más los que están en la transa, en ver cómo se mantienen, son más los que piensan en la próxima elección que en la próxima generación.

"Los gobernantes tienen que entender que la gente necesita volver a tener esperanza, recuperar la fe en el trabajo y en el estudio como herramientas para salir adelante. Hay mucha tristeza en la calle y no creo que los pueblos tengan el gobierno que se merecen, lo que pasa es que en las campañas se dicen muchas cosas que después no se cumplen".

El padre Marcelo cita la regla pastoral del papa San Gregorio Magno cuando le pide a los curas que no hablen demás, pero que tampoco se queden callados por comodidad: "Esas palabras me dan mucha fuerza. Nos lo dice a nosotros, a los curas: 'Hablen cuando tengan que hablar, no se queden callados cómodos y tranquilos como perros mudos incapaces de ladrar'".

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