Se sacaron chispas

Argentinos y Estudiantes empataron 1 a 1; jugaron un partido tenso, con muchas infracciones y una muy mala tarea del juez Sabino; hubo dos expulsados (Desábato y Sabia), pero debieron ver la roja varios más
Muchas veces se habló de un partido "típico de Copa", pero la definición encaja justo para lo que sucedió anoche en la Paternal. Argentinos y Estudiantes se sacaron chispas en un encuentro dominado por las infracciones, los roces permanentes, los codazos, los duelos personales y las piernas fuertes. Lo rústico y lo desleal se impuso al buen juego en una igualdad 1 a 1 que deja la serie abierta para la revancha, que se jugará el jueves próximo en La Plata, por un pasaje a la final de la Copa Sudamericana.

La adrenalina crecerá por la fricción y porque los mismos equipos jugarán otros dos partidos en menos de una semana: pasado mañana volverán a encontrarse en el mismo escenario, pero por la 15ta fecha del Apertura, y cuatro días después, el desquite en el campo internacional.

Fue un partido lleno de nervios. Hubo dos expulsados, pero el árbitro Alejandro Sabino debió expulsar a algunos más. Se jugó a corazón abierto y con más violencia que técnica. Eso hizo que el juego sea deslucido y, con el paso de los minutos, más trabado y luchado. En ese contexto, la propuesta de marca firme y mucho despliegue dominó la escena por sobre las pausas y los ataques organizados.

Se trató de un partido cerrado y jugado al límite, en el que sin haber un futbolista que se destaque por su lucidez absoluta, tomaron fuerza los especialistas de la marca y la recuperación. Sumaron puntos Alayes y Desábato en el equipo de Astrada, y Ortigoza en Argentinos, un emblema de los últimos partidos. Entre tantas decisiones apresuradas, la ansiedad le jugó más en contra al conjunto de la Paternal, que se movió con demasiada aceleración, incluso con salidas desprolijas desde el fondo que le regalaron la pelota al rival. Los dirigidos por Gorosito inquietaron con un remate desde afuera del área de Escudero y un cabezazo de Pavlovich que se perdió a centímetros del palo izquierdo de Andújar.

Estudiantes se adaptó mejor al campo de juego chico, a los espacios reducidos, pese a que sus futbolistas cayeron varias veces en off-side, producto del adelantamiento de la última línea de Argentinos. Y le sacó provecho a la pelota parada . En medio de tanta dinámica, el Pincha buscó jugar más de primera, a un toque y, cada infracción que sufrían sus futbolistas más allá de la mitad del campo de juego las transformaba en un tiro libre hacia sobre el área de Torrico.

Por esa vía llegó al desnivel. Un córner de Benítez ejecutado desde la izquierda fue cabeceado por Alayes (le ganó la posición a Escudero), la pelota dio en el travesaño, rebotó en el taco de Torrico y se metió.

Estudiantes apareció dormido en la segunda etapa, sin Verón (lesionado) y con el ingreso de Moreno y Fabianesi. Enseguida empató Argentinos con la misma receta del conjunto platense: la pelota parada. El tiro libre de Recalde lo cabeceó Mercier entrando por sorpresa sobre el punto del penal. Argentinos, a puro empuje, siguió atacando y anotó el segundo con Pavlovich tras otro córner (dio la impresión que la pelota ingresó, que traspasó toda la línea) pero para el asistente Hernán Maidana no y por eso el partido continuó 1 a 1.

Argentinos dominó en el segundo tiempo, pero también lo pudo definir Estudiantes de contraataque. Igual, lo más saliente de la noche fue el juego violento y desleal. Pareció que quisieron ganar a cualquier precio y allí hay que encontrar una de las razones por las cuales, en definitiva, ninguno festejó.

Ortega figura en los planes del Pincha para 2009

Extraoficialmente, un dirigente de Estudiantes de La Plata llamó a Ariel Ortega para interiorizarse sobre su situación para 2009. El jujeño agradeció la intención, pero primero hablará con River, dueño de su pase y al que quiere regresar tras la renuncia del DT Diego Simeone, con quien estaba enfrentado.

LO NEGATIVO

El árbitro, protagonista de una pésima labor

Alejandro Sabino dirigió muy mal: dejó muchas dudas en sus fallos y con sus decisiones permitió el juego brusco y desleal. Expulsó a Desábato (codazo a Pavlovich) y Sabia (plancha a Galván), pero también debieron ver la tarjeta roja Pavlovich (codazo a Alayes), Escudero (golpe a Angeleri) y Braña (foules reiterados). Su principal error fue sancionar una infracción que no existió de Desábato a Bogado (de allí llegó el 1-1 de Mercier) y pareció que fue gol la acción no convalidada a Pavlovich en el segundo tiempo.

LO CURIOSO

Verón logró que se respete el minuto de silencio

Antes del inicio del partido, hubo un minuto de silencio por el fallecimiento de Pablo Bardelli, médico de las inferiores de Argentinos. La hinchada de Estudiantes no lo respetaba y siguió alentando. Hasta que Verón le hizo señas para que parara y allí sí hubo un silencio total. El volante apenas pudo jugar 45 minutos: se retiró con un golpe en el gemelo derecho.

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