Sabuesos sin secretos: buscan compartir información e integrar bases de datos

Con el objeto de lograr un mayor poder de control, técnicos de las tres entidades trabajan con la idea de compartir sus respectivas bases de datos sin que deba existir la necesidad de contar con alguna prueba de irregularidad. Actualmente, ese tipo de información queda amparada bajo el secreto bancario, bursátil y fiscal que fija la ley
Ménage á Trois. ¿Probó?

La gente del Banco Central (BCRA), la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha echado mano de algunos manuales del género y hoy está adentrándose en eso de "ser mucho más que tres".

Porque lo que todavía hoy se tiene como una trilogía del anonimato: el secreto bancario, bursátil y fiscal; cada una de las partes conociendo a fondo sus propias cuentas, pero de ninguna manera compartiéndolas, ya está en vías de cambio. Esto es: el muro de los secretos podría caer en breve.

Cuerpos técnicos de las tres entidades se hacen visitas periódicas con la misión cortoplacista de estudiar los casos sospechosos de evasión, pero, a la vez, con la idea de lograr a mediano plazo la completa integración de sus respectivas bases de datos.

En rigor, los técnicos de las entidades no sólo se dedica semana tras semana a la árida tarea de bloquear aquellas operaciones financieras que considera podrían tener un parentesco con la evasión impositiva o una vinculación con operaciones de lavado de dinero, sino que en esa ambiciosa meta buscará tener el mapa completo de datos. En la síntesis, se vuelve a un enunciado bien conocido: todos suponen que si cuatro ojos ven más que dos; entonces seis ojos verán más que cuatro.

"Contar con las bases de datos y monitores de las otras entidades incrementará sensiblemente nuestra capacidad para detectar maniobras fraudulentas sin tener que reunir evidencia en cada caso por separado y así poder cursar después los pedidos respectivos", señaló una fuente que participa de las reuniones semanales.

Si bien la fuente sostuvo que esto se encuentra en una etapa preliminar, el 2010 traería la novedad previo paso por el Congreso. Es que en el medio, se deben modificar las leyes como la Ley Nº 21.526 y sus modificaciones respectivas que actualmente amparan los secretos bancario, bursátil y fiscal.

Desde el Central no confirmaron las reuniones. Sí, en cambio, señalaron que "si por intercambio de información se entiende que ante una sospecha de evasión se cruzan los datos, entonces sí es algo que se esté dando en este momento".

Pero la mirada de los técnicos está puesta a futuro. En ese sentido, sostienen que de esa forma se ahorrará tiempo a la hora de determinar irregularidades y no sólo eso.

"En ocasiones, cuando hay dudas pero esas dudas no son suficiente prueba para pedir el levantamiento de un secreto, entonces el caso generalmente queda trunco o se producen descoordinaciones que nos meten en un sistema de noteo y burocratización".

Trabajo de equipo

A mediados de mayo, la CNV emitió una normativa donde disponía que sociedades de bolsa, compañías que administraban fondos comunes de inversión y fideicomisos, quedaban inhibidos de operar con una contraparte que tuviera domicilio en Uruguay o cuyas órdenes fuesen efectuadas desde o hacia ese país. La resolución 554, restringió esta vía bajo la sospecha de que existían irregularidades en las operaciones bursátiles con liquidación en Montevideo. Señalaron que tenían como objetivo último fugar capitales salteándose la normativa, eludiendo así la ley penal cambiaria. En forma coordinada, dos días después, la gente del BCRA emitió la Circular 4940, que dejó sentado que las entidades bajo su supervisión, entre las que se encuentran bancos y casas de cambio, debían acogerse a lo dispuesto por la CNV. Si bien en la normativa no mencionaba al vecino país de Uruguay, dejaba claro que lo incluía al señalarlo un país cuyos reguladores no habían firmado un memorando de entendimiento y cooperación con los organismos reguladores locales.

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