El sabor de nuestro monte trascendió las fronteras

Productos. Degustaron patay, añapa, biscochuelos y bombones elaborados con harina de algarroba. El proyecto beneficia a numerosas personas sin trabajo.
Productos. Degustaron patay, añapa, biscochuelos y bombones elaborados con harina de algarroba. El proyecto beneficia a numerosas personas sin trabajo.

Fernández, Robles (C) Los profesionales becarios procedentes de Nueva Jersey EE.UU. integrantes del Grupo de Estudios de Rotary Internacional que visitó recientemente la "Capital del Agro", quedaron gratamente sorprendidos cuando tres mujeres que participan en pequeños micro emprendimientos rurales a cargo la Agencia de Extensión Rural (AER) de Fernández, les presentaron lo que elaboran con productos del monte santiagueño.

Especialmente les llamó la atención los elaborados con algarroba, con la que hacen harinas que contienen muchas propiedades nutricionales y terapéuticas para la alimentación humana, ya que se puede utilizar no sólo en la elaboración del tradicional y ancestral patay (torta de harina de algarroba y agua), la aloja y el añapa, sino para la preparación de biscochuelos, bombones y otros alimentos aptos para celíacos.

Los ingenieros agrónomos Eduardo Jorge y Silvia Correa explicaron a EL LIBERAL que el proyecto Prohuerta del INTA esta dirigido a la población rural y urbana con necesidades básicas insatisfechas, y objetivos claros como mejorar la alimentación de los sectores de menores ingresos, procurar una dieta mas balanceada en la familia e incentivar la participación comunitaria en la solución de problemas alimentarios.

Con este fin se realizan actividades a través de la Agencia de Extensión Rural (AER) en Fernández y sede del Departamento Robles, en dos sistemas productivos: Huertas urbanas y periurbanas y Huertas rurales.

"Se utilizan técnicas orgánicas, no se usan agroquímicos y los beneficiarios son contribuyentes al programa, con la tierra donde se instala la huerta, el trabajo del cultivo y la cosecha. No les cuesta nada ya que la mayoría de ellos están fuera del mercado laboral (amas de casa, jubilados, desocupados), a los que se les brida capacitación e insumos que no tienen valor comercial y tienen costos decrecientes a medida que los beneficiarios se hacen autosuficientes en el manejo de la huerta-granja agro ecológica", puntualizaron finalmente ambos profesionales. l

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