Se sabía lo que podía pasar, pero nadie se ocupó de decirlo

Se sabía lo que podía pasar, pero nadie se ocupó de decirlo
El SMN está obligado a comunicar la información disponible a la oficina provincial de Protección Civil y esta dependencia a los organismos locales que deban actuar en la emergencia. Sin embargo, Defensa Civil no fue comunicada.
Durante todo el martes Bahía Blanca estuvo en alerta meteorológico, aunque fueron muy pocos los que los supieron. Esta información es suministrada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en los pronósticos que cada día elabora para más de 300 localidades del país y la información está disponible en su página en Internet (www.smn.gov.ar).

Según el protocolo de operaciones vigente para este tipo de situaciones, el alerta de la antevíspera debió ser dado a conocer por el SMN a la oficina provincial de Protección Civil, la cual a su vez está obligada a derivar esa información a los organismos que intervienen en caso de una emergencia.

Mario Tejeda, titular de Defensa Civil, dijo que la noticia no llegó a la ciudad, si bien hoy se verá la forma de aceitar los mecanismos necesarios para mejorar los canales de comunicación.

"En nuestro caso, haber ganado 40 minutos hubiese sido valioso", expresó.

En términos coincidentes se pronunció el intendente Cristian Breitenstein al señalar que "quizás debíamos haber esperado un alerta, alguien que nos avise que esto podía ocurrir".

"Es una situación inédita y, si estaba prevista, no nos fue comunicada", señaló al ser consultado por este diario sobre la posibilidad de alertar a la población ante este tipo de fenómenos.

Destacó sin embargo la muy buena respuesta del municipio para atender la emergencia y que eventualmente analizará si pudo haberse tenido conocimiento previo de la situación.

El día después del tornado. Hasta última hora de la tarde de ayer distintas cuadrillas de empleados municipales, bomberos y empresas de servicios trabajaban tratando de recomponer las consecuencias del tornado que minutos después de las 19 del martes atravesó la ciudad a unos 250 metros de altura, sin tocar tierra.

El encuentro entre la masa de aire cálido y un frente frío tuvo como inmediata consecuencia la generación de ráfagas de viento que superaron los 100 kilómetros por hora, lo cual derivó en una numerosa caída de árboles (dos automóviles fueron aplastados), postes, carteles de publicidad, además de varias voladuras de techos.

La prueba contundente de la gravedad de lo ocurrido fue que, por primera vez desde su implementación, colapsó el teléfono de emergencias 911, con 300 llamadas en poco menos de dos horas.

"Estuvimos trabajando de manera continua hasta las 4 de la mañana. Ahí pudimos descansar un momento y las 7 ya estábamos otra vez en la calle", señaló Mario Tejeda, titular de Defensa Civil, organismo que en la tarde de ayer continuaba dando respuesta a algunos de esos llamados.

De los operativos participaron, además del personal de Defensa Civil, tres cuadrillas del área Espacios Públicos (en el retiro de árboles y ramas), los bomberos voluntarios de Daniel Cerri e Ingeniero White y personal del cuartel Central de Bomberos.

La otra empresa que debió trabajar, y mucho, fue la responsable del suministro eléctrico (EDES), al quedar afectadas por el temporal tres líneas de alta tensión, que provocaron el corte de energía en casi todo el ejido urbano a partir de las 19.30 del martes.

Para eso, la empresa puso en marcha un operativo de emergencias, con equipos especializados en la reparación de líneas de media y baja tensión, cuadrillas de mantenimiento, profesionales y técnicos, involucrando a más de cien personas.

"Desde el punto de vista técnico se vieron afectados sectores de la red de distribución en los barrios Rucci, Mapuche, UPCN, Villa Belgrano, Villa del Parque y General Daniel Cerri, debido a la cantidad de cables cortados y postes caídos", informó EDES a media tarde de ayer.

Más allá de los daños materiales, no hubo heridos ni personas afectadas por un fenómeno meteorológico que llamó la atención de todos, a pesar de ser nuestra ciudad, según aseguran los especialistas en la materia, una zona tornádica.

Ayuda provincial. El ministerio de Desarrollo Social bonaerense decidió enviar 1.500 kilos de alimentos, 500 pares de zapatillas, 1.000 pañales, 100 pares de botas de lluvia, 100 chapas, 50 tirantes y 50 clavaderas para paliar los efectos del tornado que azotó la ciudad.

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