Hay que (saber) pasar el invierno

El climatólogo Germán Heinzenknecht pronosticó mejorías para el sudeste, aunque aclaró que "no se pueden esperar lluvias como para recomponer los perfiles". La clave en el trigo estará en cuidar la humedad que cada campo tenga. ¿El futuro? "Hoy no hay ningún condicionante para decir que la sequía va a seguir en la primavera"
Los 25 milímetros caídos, en promedio, en la zona entre el lunes y el jueves, es verdad que tuvieron gusto a poco para el chacarero. Pero lo importante es que tuvieron gusto a humedad. Y eso es lo que más debe valorarse: "Aunque sea se cortó la seca", repiten los productores. El "aunque sea" es porque la necesidad de agua que tienen los campos de la región ronda los 150 milímetros, consecuencia de la feroz sequía que comenzó en octubre de 2008. Es más, que falten 150 y hayan caído apenas 25 no es más que un capítulo más de la seca histórica. Y ahí va la buena noticia dentro de tanta malaria: aparentemente sería el último capítulo de una verdadera película de terror.

"Para el sudeste bonaerense nosotros esperamos mejorías. No creemos que la sequía se vaya a sostener, habrá una mejoría. Ocurre que esa mejoría seguramente no alcanzará para recomponer todo el perfil del suelo", explicó Germán Heinzenknecht, licenciado en ciencias meteorológicas, perteneciente a la Consultora de Climatología aplicada.

Sin dudas que la declaración del climatólogo aporta algo de optimismo al vapuleado escenario agropecuario, más aún luego de que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundiera en su último informe que la sequía "demorará en solucionarse", y que "debe preverse que, de mayo a setiembre, las precipitaciones se mantengan bajo lo normal en toda el área agrícola nacional, provocando un prolongado período seco".

El trabajo, elaborado por el ingeniero Eduardo Sierra, explica además que "los pronósticos de temperatura del océano Pacífico Ecuatorial indican la posibilidad de que La Niña se disipe hacia mediados del invierno 2009, momento en que se pasaría a condiciones neutrales. Aunque esto determinaría el final del prolongado episodio de La Niña, es probable que la acción residual del fenómeno se combine con la baja radiación solar determinando que la primera parte de la primavera próxima observe un final tardío de la temporada de heladas y un retorno algo tardío de las precipitaciones".

Si bien Heinzenknecht coincide en parte con el informe difundido por la Bolsa de Cereales bonaerense, pone énfasis en aclarar que "cuando uno proyecta sequía o continuidad de la misma, fundamentalmente para el sudoeste de Buenos Aires y para La Pampa, hay que decir que eso es un resabio del proceso anterior, porque uno no puede esperar en el invierno, que no es el periodo de recarga de los perfiles, que justamente se compense todo lo que no recibiste de agua en el otoño".

Y agrega: "La bisagra está siempre más o menos a la altura de Tres Arroyos. Hay como una lengua que toma todo el sudeste bonaerense que parte de Tres Arroyos, que en general está más beneficiada por las lluvias de invierno debido a la cercanía al océano. Generalmente la circulación de aire del este y del sudeste, a pesar de que es frío, siempre trae un poco más de humedad. Y esa humedad llega hasta los partidos costeros y se corta cuando empezás a moverte para el oeste".

De modo que, pese a que hoy la gran mayoría de los campos de la zona están pidiendo agua, las expectativas de que algunas precipitaciones reciban durante el período de siembra del trigo son altas. "Nosotros le vemos posibilidades de recuperación", arriesga el licenciado de la Consultora de Climatología Aplicada.

Riesgo

Pero también no se olvida de enmarcar en el contexto que empezará la nueva campaña. Por eso destaca los 25 milímetros caídos. "No es una mala lluvia para la época del año. Está bien, la gente va a pedir más, aunque tienen que entender que si quieren hacer trigo tendrán que hacerlo con la humedad que tienen arriba y esperar las lluvias de primavera. Ese riesgo lo van a tener que correr, tampoco se puede pretender estar muy bien después de una sequía como ésta", comenta.

Con el mapa climático que tiene hoy en la mesa, el licenciado explica que "la clave de la campaña triguera será el manejo. La zona de Tres Arroyos tiene una ventana de siembra muy amplia, los productores pueden sembrar hasta principios de agosto. Acá el riesgo son los ciclos largos, que seguramente no se podrán hacer. Pero la posibilidad de que se puedan sembrar otro tipo de trigos está".

Y justifica esta última afirmación en el pronóstico que maneja para el próximo mes y medio: "Nosotros lo vemos favorable, con algunos eventos que pueden llegar a ser parecidos a los de esta semana". Aunque aclara que "hay que tener en cuenta que entramos en el invierno, que no es el período de las mayores lluvias. De todos modos, la reserva superficial para la siembra de algunos de los ciclos de trigo va a ser favorable".

Manejo

En este sentido, el climatólogo repite que la clave será el manejo del productor y cómo asumirá el riesgo del tiempo. Su recomendación es simple: "A pesar de que el pronóstico sea favorable hay que ir a los lotes y meter un barreno para medir la humedad del suelo. A partir de eso hacer las proyecciones que se puedan realizar, que para el sudeste son relativamente favorables".

La media de los agrónomos suele decir que para arrancar la siembra de trigo se necesita tener humedad en los primeros 20 centímetros del suelo. Si hablamos de una siembra segura y un buen arranque garantizado hay que contar con 60 centímetros (vale la aclaración que algunos campos de esta zona a esa altura ya tienen el manto de tosca). "Pero eso no es lo que necesitás cuando lo sembrás porque es invierno y tiene poca demanda hídrica", dice Heinzenknecht.

En lo que respecta a la primavera, el licenciado afirma que será un período favorable. "El clima se va a poner lentamente más húmedo durante el invierno, mejorando -no pasando a un escenario de lluvias abundantes- y en el mejor de los casos alcanzando los valores normales". Y completa: "La salida a la primavera será con condiciones favorables, porque no hay ningún condicionante tipo Niño/Niña, las tendencias se inclinan hacia al neutralidad. Lo único que falta determinar, que se define más adelante, es si las lluvias empezarán en fecha o no. Pero en este momento no hay ningún condicionante para decir que la sequía va a seguir en la primavera".

Dígame la verdad: ¿ahora no le parece que los 25 milímetros no tienen gusto a más?

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