La sabe lunga

La sabe lunga
LANUS 0 - NEWELL´S 2: La Lepra mandó en las dos áreas, con el lungo Boghossian y Schiavi como referencias. Sánchez Prette movió la contra y el Grana cayó en un embudo. Newell´s ya está a tres puntos del Pincha y Central.
Con el salto a la titularidad de Boghossian -esa torre uruguaya de 1,94 metro- su equipo logró consumar el propósito de cualquier equipo para ponerse a tiro de un triunfo: ganar en las áreas.

Atrás, el objetivo estuvo respaldado por el eterno don de mando de Schiavi. También, con la confirmación de que Peratta resuelve situaciones difíciles. Y la inaugurada línea de tres en este ciclo fue elástica como para engordarse a cinco y hacer rebotar a este desangelado Lanús.

La reformulación táctica de Sensini incluyó a un enlace (Sanchez Prette), por delante del activísimo doble cinco. De esa manera se completaron las referencias necesarias para cuando se retrocedía y se atacaba: Schiavi -además de referente, un caudillo- y Boghossian en los extremos. Y Sanchez Prette para la ofensiva.

Es cierto, como dijo Boghossian, que "el técnico estuvo bien con las variantes tácticas". En realidad, fue un recurso sencillo, bien aplicado por los jugadores. Al menos por este partido, parece que la sabe lunga Sensini, con esto de reencauzar a su equipo con un lungo. Es que el larguirucho metió un cabezazo rotundo en el segundo gol y participó en la previa del primero, que definió Achucarro con su corajeada ante atribulados centrales del local.

El partido arrancó con con la habitual búsqueda de Lanús con sociedades por los costados. Al principio se hizo ancho en la mitad de la cancha, llegó al fondo, pero con centros desaforados, que con el desarrollo del juego, cada vez alimentaron el currículum de Machuca, Schiavi e Insarurralde en el juego aéreo. No había variantes en Lanús porque Salcedo ni la ve, ni se asoma al estilo Sand (pivoteador y picador hacia huecos prefabricados). Entró a tallar la presión de Newell's, la cobertura de retroceso, la opción de pase que ofrecía Sánchez Prette y la búsqueda exitosa del lungo uruguayo, quien las bajó todas y también se la rebuscó por abajo para luego buscar colocación en la zona caliente. En eso también fue criterioso después del partido al redondear: "Cuando los de arriba nos acomodamos, se vio otro partido".

Ya antes del primer gol, la hinchada local deslizaba, como precavida: "Movete, Granate movete". Los cambios de Zubeldía recobraron la iniciativa, pero Newell's impuso la ley del embudo: por más que Salvio forzara desbordes por afuera o por adentro, y además que Grana se mandara con todo por el lateral, llovían centros localizables para Schiavi y compañía. Y si Blanco intentaba alguna cortadita, las raras veces que pudo circularse por las entretelas de la defensa en la zona central, de última ahí estaba el Flaco Schiavi con sus patas largas, o el cacheteo de Peratta.

"Por fin pude estrenar el rifle", disparó Boghossian al chacotear sobre su festejo de gol. El gesto también representó un símbolo de que Newell's tuvo más puntería en todo.

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