En la Ruta Nacional 8: Ofensiva judicial contra los peajes

Vecinos de un country de Pilar presentaron un amparo contra el nuevo peaje que los obliga a pagar cada vez que salen de sus domicilios. “Es algo escandaloso y estamos trabajando para eliminarlo”, expresó Ricardo Lasca, del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial

Parque Sakura es un barrio privado perteneciente al municipio de Exaltación de la Cruz, ubicado a 20 kilómetros de Pilar y a 69 de la Ciudad de Buenos Aires, a la altura del km 69 de la Ruta Nacional Nº 8. Allí viven alrededor de 1.000 familias, que desde hace unas semanas han tenido que agregar un nuevo inconveniente a sus tareas habituales. A diario se trasladan hacia Pilar, donde trabajan y se abastecen de bienes indispensables. También llevan los hijos a la escuela, y van a farmacias, hospitales, bancos, centros culturales, religiosos, deportivos y de esparcimiento. Pero para hacerlo ahora tienen que atravesar una cabina de peaje, que para los vehículos comunes tiene una tarifa nada accesible: 4,60 pesos.

Ese fue para ellos el precio no deseado de la construcción de la autovía Pilar-Pergamino, adjudicada a la empresa Corredor Americano SA (del Grupo Eurnekián) por el término de 30 años, siendo la primera adjudicación en nuestro país bajo el sistema de iniciativa privada creada por el decreto 966/05 del Poder Ejecutivo Nacional.

La lucha de los vecinos logró una tarifa diferencial de $ 1,50 (por día y por sentido) para todos los residentes en el municipio. Pero el reclamo va más allá. Y se presentó un amparo ante la justicia federal con argumentos muy claros: para la instalación de peaje se cerraron caminos vecinales, y no se construyeron caminos alternativos de tránsito o colectoras. Y no es posible aislar barrios periféricos a las cabinas respecto de los centros proveedores de bienes y servicios, obligándolos a usar una vía gravada.

“Nosotros estamos trabajando para eliminar el peaje, que es algo realmente escandaloso”, le dijo a Hoy Ricardo Lasca, del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (Conaduv). Y su preocupación no se agota en este caso, sino que también se proyecta hacia el futuro.

“Hay que luchar porque pronto se vencen muchos contratos de concesión y se van a relicitar. Ya lo hizo Kirchner en 2003 y lo van a hacer sobre el mismo régimen”, destacó. “Hay rutas que se han pagado con nuestros impuestos, pero se arma un gran negocio sobre ellas. Se licitan corredores y los usua-rios se ven en la práctica obligados a pagar, pese a que la ley muchas veces lo prohíbe. Y nos llama la atención que nadie intervenga o denuncie, cuando se trata de un tema de dominio público”.

Lo cierto es que hoy las tarifas diferenciales son un pequeño parche, pero que no responden a una libre elección del usuario por utilizar un mejor servicio, sino que se vuelven una obligación por la ausencia de vías alternativas. Y con más estaciones de peaje y las nuevas tarifas se hace cada vez más oneroso.

Por ejemplo, viajar de Capital Federal hasta Pergamino ha tenido un incremento que no figura en los números de Guillermo Moreno: hasta hace unos meses, esos 230 kilómetros cotizaban

$ 4,90 en tres peajes. Ahora se agregaron dos cabinas más (Peaje Larena y Peaje Viña) y la tarifa se fue a $ 13,90. Los vecinos de la zona quizás se vean beneficiados con algún pequeño descuento, en alguno de los cinco pagos, pero nada más que eso. Por eso, pusieron en marcha la ofensiva judicial.

Un plan para crear 13 mil kilómetros libres de cabinas

Aseguran que el 14 de octubre será presentado en el Congreso. El proyecto plantea la construcción de una red federal con inversión privada, que se subsidiaría a través del precio del combustible

Mientras el Gobierno avanza en la concesión de los peajes y en la readjudicación de algunos existentes, hay gente que está trabajando en una contrapropuesta. Es un proyecto que pretende construir con inversión privada, una red de autopistas para integrar el país. Su cara visible es Guillermo Laura, que pretende acercarlo al Congreso de la Nación, para que alcance fuerza de ley. “Pretendemos crear una red federal de 13 mil km. de autopistas, libre de peajes, que integre todo el territorio nacional y que se haría con inversión privada”, comentó en Santa Fe, luego de reunirse con el gobernador en busca de apoyo.

Este plan tiene una clave, y es que el dinero se recaude sin intervención de los gobiernos, sino que pase sólo por manos privadas. “El Estado promete que hará magníficas carreteras que no hace, porque el dinero se usa para otra cosa. Hoy, el impuesto al Combustible recauda 4 mil millones de dólares por año. Eso alcanzaría para pagar al contado todos los años 2.500 km de autopista nueva; en los últimos diez años hubiéramos podido construir 20 mil km. Sin embargo, en ese período ni siquiera se pudo terminar Rosario-Córdoba, que son 400. Entonces, este modelo, que además favorece fuertemente la corrupción porque el funcionario maneja dinero, ya está agotado”, explicó Laura.

Su proyecto prevé que los inversores aporten capital de riesgo y que después recuperen la inversión directamente del usuario, a través de un incremento en el precio de los combustibles, que recaudarían las petroleras y pasarían directamente a las empresas constructoras sin pasar por el Estado. “Permitiría a la Argentina, en el término de diez años, contar con una red de 13 mil kilómetros de autopista. Integraría al 82% de la población total de la Argentina, y sería federal porque implicaría brindar el mismo servicio vial a todas las provincias, ya sean ricas y centrales, o más alejadas”, es la carta de presentación de la propuesta. Se espera que el proyecto sea presentado en el Congreso la semana próxima, el 14 de octubre. Habrá que seguirle el rastro de ahora en más.

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