La Ruta 31 debe hacerse o arreglarse

La Ruta provincial 31, en su tramo Salto-Rojas fue construida allá finalizando la década del 60 y el tramo de Salto a Ruta 7 a principios de 1970 fue totalmente reconstruida.
Si tenemos en cuenta que un pavimento elástico de las características del que cubre la calzada de la citada ruta tiene una vida útil de entre 20 y 25 años, ha cumplido con creces su misión.

Con las reformas realizadas en materia vial, las concesiones de las rutas principales que se financian con el cobro de peaje, gran parte del tránsito se deriva a las rutas alternativas que son de libre acceso.

Y así, poco a poco, estas rutas (31, 32, 191 que pasan por Salto), han sufrido un deterioro constante con muy poco o nulo mantenimiento.

Hace años que debieron repavimentarse. La falta de planificación manifiesta en materia de vialidad hace que lleguemos a esta situación extrema.

En los últimos tiempos han ocurrido accidentes con pérdidas de vida y daños materiales, donde podemos apreciar la influencia del estado de las rutas o el gran porcentaje de responsabilidad que le cabe al estado por esas falencias.

Hecho este análisis, más allá de las promesas electoralistas, ha llegado el momento de tomar el toro por las astas, porque tanto la más vieja Ruta 191, ahora de jurisdicción provincial, en su tramo Salto-Arrecifes, como las rutas 31 y 32 hace más de 20 años debieron repavimentarse.

Los usuarios de Salto especialmente y todos los que transiten por las mencionadas rutas, merecen que se haga algo, pero ya. La situación no admite demoras. La destrucción es tan grande que se han convertido en mortales.

Este ya es un principal motivo para rehacer estas rutas, pero existe otro motivo y es el estrictamente conveniente a los intereses de la nación, porque Salto, afortunadamente está situado en uno de los tres polos productivos más importantes del mundo y por sus rutas se transportan la mayoría de los cereales del país.

Basta de promesas. Les compete a las autoridades de turno agotar todas las instancias para que estas obras se concreten. No esperemos a que se produzcan más muertes ni que se pierda más tiempo esquivando pozos, con el consiguiente peligro de un choque frontal. Ustedes tienen la palabra.

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