Rústico vocero blanquea enojo radical con Negri

Bronca masiva con el presidente partidario por adjudicarse el éxito electoral. Todos lo reconocen sólo en voz baja para no alterar clima festivo. El intendente de Huerta Grande ofició de portavoz del resto.
Los dirigentes radicales tratan de evitar que la interna partidaria enturbie la recuperación exhibida en las recientes elecciones. Esa precaución les da la calma necesaria para no salir a replicar las manifestaciones de Mario Negri referidas a la paternidad del triunfo de Oscar Aguad, para Diputados, y el segundo lugar de Ramón Mestre, para Senadores.

"Este fantástico resultado en las elecciones del domingo es fruto de mis dos años de gestión como presidente de la Unión Cívica Radical", dijo Negri. El titular del Comité Provincia hizo esas curiosas declaraciones al diario Puntal de Río Cuarto (fueron publicadas en la edición del miércoles 1), y cuando las reprodujo LA MAÑANA, el viernes pasado, estalló la bronca entre los radicales.

A Negri no le perdonan que haya pedido licencia como presidente de la UCR cuando perdió la votación en el Congreso partidario para imponer la alianza con Luis Juez, el llamado Pacto de Oliva. Durante la campaña se dedicó a trabajar a nivel nacional para el Acuerdo Cívico y Social. Por Córdoba se asomó una vez que las encuestas comenzaron a insinuar que al radicalismo le iría bien. A las 18, con las bocas de urnas ubicando a la lista 3 en el segundo puesto, bien cerca de Juez, apareció en la Casa Radical para celebrar. El lunes 29 dio por terminada su licencia y reasumió el cargo. Y dos días después, sencillamente, se anotó la paternidad del éxito.

En el entorno de los candidatos de la UCR, Mestre y Aguad, aseguran que ambos quedaron sorprendidos y molestos, aunque ellos no quieren hablar del tema. Lo mismo pensarían en el campamento nicolacista, el becerrista, el angelocista, el de los intendentes y cuanta otra tribu llena la geografía radical.

Hay un intendente que no respeta el protocolo radical: Hugo Capdevila (Huerta Grande). Capdevila no representa a los demás porque lidere un grupo interno, ni mucho menos, pero dice ante los micrófonos lo que el resto calla por estrategia política, arte que parece no practicarse en esa localidad de Punilla. Actúa como el vocero rústico del resto del radicalismo cordobés.

Las hormigas

"Las hormigas y los boludos no se terminan nunca", disparó, aunque sin precisar si cree que Negri es una hormiga.

"Mario ‘modesto’ Negri dejó la campaña hace dos meses, se fue de licencia a Buenos Aires a trabajar para el entuerto (por el Acuerdo Cívico y Social), y después vino Lilita (por Carrió) a apoyar a Juez", recordó. Para Capdevila, la UCR "ganó gracias a los intendentes, a (Alberto) Giménez, que fue el ‘capo’ que armó esto, y Negri a la tarde estaba en la Casa Radical levantando la mano". "Yo le tenía simpatía, lo apreciaba, pero ahora, ¡mamita mía!", agregó.

Comentá la nota