Los rusos quieren volver a despegar y ganar el cielo

El fabricante aeronáutico ruso Sukhoi realizó con éxito ayer el vuelo inicial del PAK-FA (T-50), un prototipo de caza de quinta generación con el que pretende dotar al Kremlin de una respuesta eficaz al F-22 Raptor norteamericano.
Aunque restan entre cinco y siete años para que el aparato entre en operación en la Fuerza Aérea Rusa, desde ya marca un hito por tratarse del primer caza completamente desarrollado en el país desde el colapso de la antigua URSS. "El vuelo transcurrió con éxito. El avión estuvo en el aire 47 minutos (...). Todas las tareas previstas para esta ocasión fueron cumplidas", declaró la portavoz de la Casa Sukhoi, Olga Kayukova, a la agencia Interfax. El PAK-FA tiene líneas similares al F-22 fabricado por Lockheed Martin, empleado sólo por Estados Unidos, y que hoy es el único caza "furtivo" en servicio en el mundo.

Por su parte, Sukhoi trabaja desde mediados de la década pasada en un caza polivalente, que ofrezca un mínimo reflejo a los radares y que sea capaz de despegar y aterrizar en pistas de entre 300 y 400 metros de longitud. Como funciones básicas, el aparato será capaz efectuar vuelos supersónicos de larga duración y de repostar combustible en el aire.

Equipado con sistemas que ya están en uso en otros aparatos rusos, el futuro caza tendrá un radar y armamento que le permitirán atacar varios objetivos simultáneamente, tanto en tierra como en el aire. Se espera que la fabricación en serie del nuevo avión de combate comience en 2013.

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