Rusia: separatistas chechenos se adjudicaron el atentado al tren

Un grupo islámico reivindicó en un sitio de Internet vinculado con los separatistas chechenos el atentado contra el tren Nievski Express del viernes pasado en Rusia, que provocó 26 muertos y unos 90 heridos.
El atentado fue reivindicado por el estado mayor de las Fuerzas Armadas del Emirato del Cáucaso a través de una carta publicada en el sitio Kavkazcenter.com, usado normalmente en el pasado por la guerrilla chechena para asumir la responsabilidad de sus acciones.

El grupo, ya conocido, declara haber realizado la operación en el ámbito de un programa de acciones de sabotaje planificadas a principio de año y ya realizadas con éxito contra varios objetivos estratégicos de "Rusnya" (un modo despectivo para referirse a Rusia, NDR), siguiendo las órdenes del jefe del Emirato del Cáucaso, Dokka Umarov.

Umarov es un ex presidente independentista checheno que se proclamó emir y jefe de todos los movimientos rebeldes que operan en el Cáucaso ruso.

En el comunicado se recuerda que la pasada primavera boreal se había decidido trasladar la guerra de sabotaje al territorio de Rusnya.

"Hoy efectuamos operaciones de sabotaje a las líneas eléctricas, a los gasoductos y oleoductos. Muchas de las operaciones están en fase de preparación", anunció el grupo.

El objetivo anunciado es difundir la Jihad en Rusia "para dañar su economía: así Rusnya no tendrá oportunidad usar el Cáucaso como base de sus materias primas".

En el comunicado se subraya que el tren que sufrió el atentado era usado principalmente por altos dirigentes de "Rusnya", y que las autoridades intentaron inicialmente defender la tesis del accidente.

En el atentado murieron dos altos cargos del gobierno ruso, Boris Evstratikov y el ex senador Serguei Tarassov.

Los autores del comunicado afirman además que los muertos son 30, más de los que reconocen las autoridades rusas, y los heridos cien en lugar de 80.

La guerrilla anuncia finalmente que no considerará a la población civil rusa como su objetivo primario, pero se reserva el derecho de realizar operaciones adecuadas contra ella si la dirigencia no deja de matar musulmanes inocentes del Emirato del Cáucaso y mientras no terminen las actividades de los "escuadrones de la muerte".

Por su parte, los investigadores sostienen no disponer de informaciones atendibles sobre la participación de formaciones militares ilegítimas que operan en el Cáucaso en el atentado del tren, refirió una fuente del grupo operativo de investigación reportada por la agencia Interfax.

"No poseemos tal información. Las fuerzas del orden nunca comentaron y no tienen intención de comentar tales declaraciones", precisó la fuente, refiriéndose implícitamente a la reivindicación difundida hoy por la guerrilla islámica del Cáucaso.

La misma fuente recordó que fue un "montaje" la primera reivindicación del atentado de parte del grupo neonazi Combat 18.

"Investigaremos todo, pero creemos que las declaraciones de Umarov sobre los actos terroristas que dice haber cometido en el país son falsas, un intento de lograr publicidad", dijo a la agencia Itar-Tass un vocero del ministerio del Interior.

Se habló también de una nueva pista, sobre cuatro hombre de aspecto caucásico vistos por los habitantes del lugar el día antes de la tragedia, mientras iban a bordo de un jeep cerca de la línea ferroviaria.

Al parecer el grupo intentó alquilar una casa de madera en el pueblo de Lukoshino pero abandonaron el proyecto tras ser informados por el dueño de la casa de que no había calefacción.

Por otra parte, se abandonó la primera hipótesis de investigación, relacionada con cuatro personas, entre ellas una mujer, que había estado en una casa cercana al lugar de la tragedia: se trataba en realidad de gitanos que habían llegado a la zona para visitar a un pariente detenido.

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