Rusia ofrece recortar su arsenal nuclear.

Pide que se desafecte el escudo misilístico.
Una fuente del Kremlin que pidió reserva de su nombre fue más allá y dijo que el progreso en las negociaciones para reemplazar el Start-1, fundamentales en la agenda de la Casa Blanca para mejorar las relaciones con Rusia, estaba vinculado al futuro del proyecto de un escudo antimisiles de Estados Unidos.

En otras palabras, Moscú condiciona, así, la reducción de ojivas nucleares más allá de las metas establecidas por el Start-1 a que Washington deje sin efecto el escudo de defensa misilístico que prevé instalar en la República Checa y en Polonia.

Tal esquema defensivo, ideado durante el gobierno de George W. Bush, tiene por objetivo proteger a Europa y Estados Unidos de ataques misilísticos de los llamados Estados hostiles: Irán y Corea del Norte.

Sin embargo, Rusia pidió que se deje sin efecto en reiteradas ocasiones con el argumento de que ese sistema misilístico cerca de su territorio rompería el equilibrio armamentístico entre las dos superpotencias y la obligaría a enormes inversiones en armamento.

Ayer volvió sobre ese asunto. En un comunicado por separado, publicado en la página web del Kremlin y distribuido a periodistas en Amsterdam, Medvedev dijo: "No podemos aceptar los planes de Estados Unidos de un sistema de defensa de misiles global".

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