Rusia exige la firma de un contrato para retomar los envíos de gas a Europa.

El gobierno de ese país quiere un acuerdo por escrito tras el preliminar logrado con Ucrania para retomar el suministro de gas a Europa. Habrá inspectores de ambos países en el grupo de observación de la Comisión Europea en las fronteras.
La Comisión Europea rechazó en un primer momento las nuevas exigencias de la energética rusa Gazprom, aunque Andris Piebalgs, comisario europeo para Asuntos Energéticos, dejó entrever luego su aprobación. "Eso no tiene por qué ser una excusa para demorar más el bombeo de gas", dijo un portavoz de Piebalgs.

"Todas las condiciones para que el gas vuelva a fluir están dadas", había dicho antes Pia Ahrenkilde, portavoz de la Comisión. Previamente, el presidente de Gazprom, Alexei Miller, había señalado que la firma de un contrato que regule el trabajo de la misión de observadores era la última condición para retomar el bombeo.

Ahrenkilde hizo referencia a una conversación telefónica esta mañana entre el presidente de la Comisión, José Manuel Barroso, y Vladimir Putin, en la que éste último había asegurado que el suministro se retomaría apenas llegase el grupo de observadores a la frontera entre ambos países.

También el presidente ucraniano, Viktor Yushchenko, aseguró a Barroso durante una conversación telefónica que Ucrania permitirá el trabajo de inspectores rusos de Gazprom en Ucrania.

El mismo Barroso había señalado desde el balneario alemán Wildbad Kreuth, donde participa en un congreso de la UE, que Putin acepta la presencia de inspectores ucranianos en territorio ruso.

Por su parte, el jefe de gobierno checo y actual presidente de turno de la Unión Europea, Mirek Topolanek, llegó ayer por la tarde a Kiev para conversaciones con el Ejecutivo ucraniano por la actual crisis del gas, según informó la agencia Interfax.

Topolanek tratará con los líderes políticos de Ucrania el asunto de la misión de observadores europeos, y continuará mañana sábado su viaje con dirección a Moscú para conversaciones con la parte rusa, donde se reunirá, entre otros, con el primer ministro Vladimir Putin.

Por su parte, el presidente de la energética ucraniana Naftogaz, Oleg Dubina, indicó que las autoridades del Kremlin aún no han autorizado el acuerdo para retomar el suministro de gas con dirección a Europa.

"Tenemos la impresión de que los negociadores (de la compañía de gas rusa Gazprom) no tienen la autoridad suficiente para firmar el acuerdo", dijo Dubina durante una rueda de prensa en Kiev.

Dubina hizo las observaciones como respuesta a los reproches del primer ministro ruso, Vladimir Putin, que había criticado a comienzos de semana a la cúpula política ucraniana, a la que acusaba de disputas internas.

Al mismo tiempo, Gazprom volvió a acusar a Ucrania de vetar la presencia de representantes rusos en la misión de observadores.

Naftogaz acusó en contrapartida a Gazprom de impedir que inspectores ucranianos realicen su trabajo en las estaciones de bombeo de gas en el lado ruso de la frontera.

El presidente ruso Dmitri Medvedev anunció también que no habrá más descuentos para Ucrania en el precio del gas. El gobierno de Kiev ofreció recientemente pagar un precio de 210 dólares por cada 1.000 metro cúbico de gas, mientras Rusia insiste en un precio de 400 dólares, similar al que pagan los europeos.

Entre tanto, la Comisión confirmó la llegada del primer grupo de

inspectores europeos a Kiev el mediodía de ayer. El segundo grupo, del que forman parte veinte expertos de la industria del gas en Europa y de la UE, se reunió en Berlín para preparar su partida con dirección a Ucrania.

En todo caso, los consumidores europeos tendrán que esperar por lo menos tres días para poder recibir gas ruso, indicó otro portavoz de la Comisión. Una vez que se haya retomado el bombeo, el gas necesitará 30 horas para llegar hasta la frontera ucraniana y otras 36 para atravesar todo el territorio de Ucrania, dijo.

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