Rusia convocó una cumbre de países consumidores de gas ruso para tratar la crisis

Rusia convocó para el próximo sábado en su capital una cumbre de los países consumidores y de tránsito del gas ruso para solucionar la crisis de los suministros a Europa a través de Ucrania
El presidente ruso, Alexandr Medvedev, hizo esta propuesta en una reunión con los jefes de Gobierno de Eslovaquia, Robert Fico; Bulgaria, Sergei Stanishev, y Moldavia, Zinaida Greceani, los tres países más afectados por los cortes de gas a Europa.

"Pese a todos los esfuerzos de la parte rusa, al despliegue de observadores de la Unión Europea, pese a los acuerdos alcanzados, Ucrania no abrió la compuerta", dijo Medvedev en alusión a la negativa de Kiev de recibir gas ruso para su tránsito a Europa.

La portavoz del Kremlin, Natalia Timakova, afirmó que Ucrania, con la que el consorcio ruso Gazprom no tiene contratos de suministro para este año, también será invitada a la cumbre.

"Confío en que la reunión de Moscú permitirá hallar una salida a la situación creada y también evitar su repetición en el futuro", indicó el jefe del Kremlin, sin explicar si algún país europeo aceptó su propuesta de asistir a tal foro.

Medvedev aseguró que la situación del tránsito del gas ruso a Europa a través de Ucrania, paralizado por octavo día consecutivo, es ya un problema político, porque todos los requisitos técnicos ya fueron cumplidos, según la agencia Interfax.

"Es lamentable, porque esto hace que el conflicto, que se examinaba como económico, se convierta en político", indicó.

Según el líder ruso, quien informó de la situación al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, Rusia y Europa han resultado "rehenes del sistema de poder y de la crisis política que hay en Ucrania".

"Ucrania, como un Estado que aspira a la adhesión y a unas relaciones normales con la Unión Europea, debe tomar conciencia de su responsabilidad", manifestó.

Bulgaria, Eslovaquia y Moldavia, los países más dependientes del gas ruso, a su vez urgieron a Moscú y Kiev a que solucionen cuanto antes el problema del tránsito y advirtieron del riesgo de pérdida de confianza que corren Rusia y Ucrania.

"El mayor riesgo para Ucrania y Rusia es la pérdida de confianza", dijo Stanishev en otra reunión, con el jefe del Gobierno ruso, Vladímir Putin, y añadió que la disputa entre Moscú y Kiev "no debe convertir en rehenes a terceros países".

También Putin acusó a Ucrania de especular con su situación de país de tránsito y declaró que "la Comisión Europea podría ejercer más influencia" sobre Ucrania para "garantizar los intereses de los miembros de la Unión Europea".

El acuerdo para reanudar los suministros a Europa fue bloqueado por segundo día consecutivo por las disputas ruso-ucranianas en medio de la creciente preocupación de la Unión Europea.

Gazprom denunció que Ucrania mantiene cerrados sus gasoductos para el flujo del gas y que la estatal ucraniana Naftogaz volvió a negarse a recibir carburante para su tránsito con destino a Moldavia, Eslovaquia y los Balcanes.

La compañía ucraniana, a su vez, mantuvo que los suministros no se reanudan debido a que la ruta escogida por Gazprom para el bombeo hacia los Balcanes es distinta a la habitual y requeriría cortar el abastecimiento interno de carburante a cuatro regiones de Ucrania.

El presidente de la Comisión Europea, por su parte, confirmó que el gas ruso sigue sin fluir hacia la UE e insistió en que Moscú y Kiev incumplen su compromiso con los consumidores europeos.

Barroso consideró "inaceptable" e "increíble" que los suministros sigan cortados después de que Bruselas lograse la firma de Moscú y Kiev para reanudarlos, y dijo que la CE aconsejará a las compañías europeas afectadas que demanden a Gazprom y Naftogaz si no cumplen los acuerdos.

El presidente ruso exigió por su parte al Gobierno que reclame en los tribunales a Ucrania los más de mil millones de dólares que Gazprom ha perdido debido al bloqueo del tránsito de gas.

El líder ruso hizo esta declaración después de que el presidente de Gazprom, Alexéi Miller, le informara de que la compañía había dejado de facturar unos 1.200 millones de dólares por la guerra del gas con Ucrania.

"Nuestro país no se puede permitir perder semejantes sumas. Basta de regalar, hay que contabilizar bien las pérdidas y reclamar ese dinero a los culpables de la situación", dijo el jefe del Kremlin.

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