Los ruralistas podrán pedir la prórroga del pago de los impuestos a partir de febrero.

Los productores afectados por la sequía podrán pedir el diferimiento del pago de impuestos que vencen entre el 1º de febrero y el 31 de julio. El gobierno de La Pampa ya relevó pérdidas por $1.000 millones.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) reglamentaron, a través de una resolución conjunta, los beneficios impositivos de la emergencia agropecuaria, al tiempo que el gobierno de La Pampa relevó pérdidas rondan los 1.000 millones de pesos por la sequía que afecta a la provincia.

A partir de la medida adoptada por la AFIP y la ONCCA, el contribuyente afectado por sequía podrá beneficiarse con una postergación por el plazo de un año el pago de los impuestos de Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y Bienes Personales, tal como se estableció en el decreto 33/09.

El trámite, que servirá para solicitar la prórroga en el pago de aquellos tributos nacionales con vencimiento entre el 1º de febrero y el 31 de julio de 2009, podrá realizarse en dependencias de la AFIP.

Según la reglamentación, sólo podrán ser beneficiarios aquellos contribuyentes que declaren como "actividad principal" la producción agropecuaria, categoría que aporta más del cincuenta por ciento de los ingresos brutos totales según el último ejercicio cerrado con anterioridad al período de emergencia.

Por ello, los productores deberán presentar ante la AFIP su declaración jurada de bienes, su condición de beneficiario y la descripción de su actividad.

Se indicó -a través de las resoluciones 2540 y 650, publicada de manera conjunta- que los beneficios fiscales alcanzan a los productores agrícolas y ganaderos que realicen su actividad mediante la explotación de inmuebles rurales, ya sea de su titularidad o de terceros.

La norma prevé que los contribuyentes no podrán hacer uso del beneficio cuando los daños se encuentren cubiertos o amparados por algún régimen de seguros o cuando la explotación se realice en zonas consideradas ecológicamente no aptas para la producción agrícola y ganadera.

Tampoco podrán acceder aquellos dueños de campos afectados por la emergencia que los arrendaron o alquilaron a terceros, ni los que utilicen sistemas de riego aptos.

Asimismo, el gobierno pampeano decidió ampliar la emergencia agropecuaria a tres departamentos del norte provincial, dado que el 95% del territorio se encontraba afectado por la sequía.

Según datos aportados por técnicos del Ministerio de Hacienda y confirmados a DyN por el subsecretario de Asuntos Agrarios, Enrique Schmidt, las pérdidas por sequía ascienden en el distrito a 930 millones de pesos.

Esto incluye pérdidas inmediatas producto de la mortandad de vientres, bajos pesos de hacienda sin comercializar, gastos de forraje y de granos perdidos por falta de lluvias.

Schmidt explicó que "los números finales acerca de las pérdidas estarán después de la cosecha y de la vacunación de la aftosa".

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