Los ruralistas condicionan el diálogo.

Los líderes de la Comisión de Enlace advirtieron que irán a una cita con la Presidenta sólo si se habla sobre los derechos de exportación.
La dirigencia del campo condicionó ayer el reinicio del diálogo con el Gobierno a que se debata el tema más espinoso del conflicto: las retenciones.

Dispuestos a mantener vigente el vigor de sus reclamos, los líderes agropecuarios confirmaron ayer a LA NACION que retomarán las negociaciones, pero exigen que haya "decisión política" para "instalar la discusión sobre los problemas más acuciantes del sector".

En la lista detallan cuatro problemáticas excluyentes: la crisis de la ganadería, los problemas del sector lechero, la emergencia por la sequía y, especialmente, el nivel de los derechos de exportación.

Por esa última exigencia, el diálogo con la Casa Rosada parece amenazado ya antes de que se formalice. En el Gobierno preparan propuestas para responder algunos reclamos del sector, pero no quieren tocar el tema de las retenciones. Cristina Kirchner anunció que no atenderá el pedido de suspender el impuesto por 180 días. Ahora ordenó "acotar" el alcance de la discusión con las ruralistas, que podría ocurrir el jueves o viernes próximos.

El presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, ayer fue el primero en criticar la orden. "Debe haber algún tipo de avance en el tema retenciones para poder continuar el diálogo", exigió.

"En esto se le va la vida a miles de productores. De alguna manera, el tema debe ser abordado y resuelto. Es inevitable", agregó Buzzi. Y pidió que el Gobierno "no mande a Guillermo Moreno [secretario de Comercio Interior] a entorpecer las negociaciones".

"Decisión política"

Carlos Garetto, presidente de Coninagro, mantuvo en una conversación con LA NACION la inflexión de los reclamos: "Tiene que existir la decisión política de revisar todos los derechos de exportación".

Garetto adelantó que la Mesa de Enlace irá al encuentro -si es que se organiza la reunión, lógicamente- con el objetivo de "instalar" la baja de las retenciones, junto al pedido de apertura de las exportaciones ganaderas y lecheras, la ayuda efectiva para los afectados por la sequía y la eliminación de los derechos de exportación de los productos de economías regionales. Los mismos puntos que estaban incluidos en el petitorio que le enviaron a la Presidenta el 21 del mes pasado.

La Sociedad Rural ayer intentó matizar en público esas exigencias. "No tiene sentido empezar a condicionar un diálogo que ni siquiera fue formalizado", dijo a LA NACION una fuente de la entidad. Sin embargo, de inmediato hubo apoyo para la cuestión de fondo: "No se podrá tener un diálogo profundo si no se habla de las retenciones. Tratarlas, al menos, es inevitable".

Algo parecido dijo el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Ricardo Buryaile: "A diferencia del año pasado, hoy se han agravado muchos problemas. La sequía es un problema, la ganadería y la lechería son un problema. Su situación es terminal. Hay que hablar de todo y ese todo incluye las retenciones".

Garetto dio detalles de los objetivos comunes: "Iremos en busca de una disposición formal para que se discutan todos los temas". El propósito es casi idéntico al que tenían hace siete meses, el 23 de julio de 2008, el día de la última reunión con Cristina Kirchner. En aquel encuentro, la Presidenta preguntó: "¿Podemos evitar hablar de las retenciones?" No hubo acuerdos.

Anoche, un ruralista se ilusionó: "Hoy es diferente. Hay margen político para que el Gobierno negocie". Por eso, la oposición ayer también tomó una decisión: postergar por una semana el encuentro en el Congreso donde iban a pedir la suspensión de las retenciones.

Mientras tanto, los ruralistas analizan si es necesario pedir una audiencia, algo que ya hicieron hace un mes, sin respuesta. "Si es necesario, repetiremos el pedido", dijo Garetto. "No se nos van a caer los anillos", agregó Buzzi.

"Esperemos que la Presidenta, esta vez, esté dispuesta a hablar", culminó Garetto.

Febrero caliente

LUNES 2

Agreden a Rossi

Productores tiraron huevos al jefe de los diputados kirchneristas, Agustín Rossi.

MARTES 3

El malhumor

Llambías (CRA) vaticinó que el campo volvería a las protestas. Además, Cobos reclamó la eliminación de las retenciones.

VIERNES 6

En pie de guerra

Federación Agraria resuelve impulsar una semana de paro.

SABADO 7

Inevitable

Hugo Biolcati (SRA) dijo que el conflicto era "imparable".

JUEVES 12

La conciliación

La Comisión de Enlace se preparaba para convocar a una huelga, pero la Presidenta pidió ayuda y los ruralistas decidieron postergar la medida.

Comentá la nota