RUIDOSA LLEGADA DEL NUEVO MINISTRO AL STJ Mustapich: el sumario terminó con un fuerte reto a Alonso

Tormentoso: el desembarco del nuevo ministro del Superior Tribunal de Justicia está precedido por un escándalo. Los miembros del STJ dejaron en claro que Tomás Mustapich integró una Cámara que en reiteradas oportunidades fue advertida de copiar fallos. El nuevo integrante llega sin el respeto técnico de sus pares.
Si el juez de la Cámara Criminal de General Pico Alfredo Alonso sigue copiando fallos incurriría en el delito de falta de cumplimiento de los deberes. Así concluye el sumario que el Superior Tribunal de Justicia ordenó contra los camaristas Alonso, Tomás Mustapich y Silvia Dahir, quienes fueron eximidos de alguna responsabilidad administrativa. Es el preámbulo de la llegada de Tomás Mustapich al STJ.

La resolución del sumario se produjo el mismo día que el gobernador Oscar Jorge designó en el Superior Tribunal de Justicia al cuestionado ex camarista piquense Tomás Mustapich. El gobernador Jorge firmó el decreto el miércoles 26 de noviembre, el mismo día de la resolución del STJ que eximió de responsabilidad al flamante ministro.

El sumario que se inició contra Mustapich desató un pequeño escándalo. El propio Tomás Mustapich admitió que se había producido una copia, pero apuntó hacia el juez Alfredo Alonso, el que redactó el borrador del voto.

El caso de la copia del fallo se produjo en el caso de un homicidio, por el que fue condenado Cristian Pussetto. Los defensores advirtieron de la falta de cita entrecomillada de un fallo de un tribunal español.

La resolución del STJ -firmada por los jueces Eduardo Fernández Mendía, Rosa Vázquez, Julio Pelizzari y Víctor Menéndez-, que apunta duramente a Alonso, es un tiro por elevación al nuevo ministro Mustapich. “Independiente de ello (de la responsabilidad administrativa) y con relación a ese magistrado (Alonso) no puede obviarse efectuarle una exhortación para que en lo sucesivo extreme las precauciones a efectos de dar cumplimiento a las obligaciones que impone la buen fe en la redacción de escritos y que establecen la necesidad de citar fuentes y entrecomillar párrafos escritos que no son de autoría de quien escribe”.

Alonso reconoció “haber extraído algunos criterios jurisprudenciales a que se aludiera en sus escritos los señores defensores de Pussetto y por otro lado, el de haber omitido efectuar las citas correspondientes, dando las razones por las cuales se produjo dicha omisión”.

La resolución dice, en su párrafo más severo, que “en este sentido, teniendo en cuenta las advertencias que oportunamente se le hicieran a dicha Cámara, no sólo a través del Tribunal de Impugnación Penal sino también mediante la Sala ’B’ de este STJ, se estima conducente la exhortación referida en el párrafo precedente, con la prevención de que la repitencia del hecho que la motiva podría ser considerada como falta en el cumplimiento de sus deberes”.

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