¡Ruge!

¡Ruge!
COPA SUDAMERICANA / TIGRE 2 - SAN LORENZO 1: Tigre, en su debut en torneos internacionales, sacudió a San Lorenzo de entrada y fue más equipo siempre.
Orden y progreso. Desorden y retroceso. Y un rugido que conmueve a Victoria, resopla en Boedo y abre el fútbol de Primera en la Argentina.

Una de las principales claves del partido fue ese 4-3-2-1 inicial de San Lorenzo con la posición de Bordagaray como prueba del derrotero. Ni volante ni delantero, un hueco enorme quedó por la izquierda de su equipo y el evidente mal se evidenció en el 2-0 de Tigre: Oviedo llegó libre por su sector y la cruzó tras un enganche y cesión baja de Morel. Claro que la responsabilidad no es excluyente de Bordagaray ni mucho menos; el problema fue de funcionamiento colectivo y decisión técnica.

Sí hubo responsabilidad manifiesta de Aguirre en el primer gol al fallar en una salida sencilla. Morel, oportuno como hace seis meses, no perdonó ayudado por un desvío en Bianchi.

Nueve minutos y Tigre había sacado dos goles de ventaja reflejando dos cuestiones: efectividad y sencillez para distribuirse en la cancha con el esquema habitual cuando está Morel, con algunos nombres distintos (Manzur y Oviedo como banderas) pero la misma identidad desde que lo dirige Cagna. Sin estridencias, pero con bastante confiabilidad.

Es innegable que Simeone mama y vive fútbol. Pero eso no garantiza la formación de un equipo de la noche a la mañana. Busca, grita y gesticula, pero en esta primera función oficial de la temporada desnudó deficiencias individuales y estructurales. Bien Papu Gómez en la intención de generar juego, perseverante Bergessio en esa lucha constante y muchas veces solitaria en ataque. Y... Será importante Romagnoli para serenar ímpetus inoportunos, también el Kily González para llenar ese cráter por la izquierda, y sería fundamental un acompañante para esa soledad de Bergessio, quien extrañó a Silvera y aguarda por ¿Romeo?

Está dicho que Tigre es un equipo, pero como todo equipo necesita de sus intérpretes y anoche aparecieron especialmente dos. Es una gran noticia la recuperación de Morel, que parece displicente pero a partir de eso es como que relaja y descoloca a sus marcadores. Hizo el gol en puntitas de pie y asistió a Oviedo como si nada. Y Oviedo es el otro. A veces reprobado por su propio público, anoche jugó seguramente su mejor partido desde que está en Tigre. Es cierto que aprovechó las ventajas que le dio San Lorenzo, tanto como que fue inteligente, agresivo y preciso.

El resultado le calzó perfecto al desarrollo y a lo que dio cada uno. Ruge Tigre. Sufre San Lorenzo. Pero la serie está abierta.

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