RUBEN LANCETA EXPLICÓ SU POSTURA A EMPLEADOS Fuertes críticas por la estatización de las Afjp, en la Rural: aún analizan si el martes hay número para un “cacerolazo” local

El diputado nacional de la UCR dijo que “las Afjp chorearon en los porcentajes con la complicidad del Gobierno, pero nunca se pensó en los 10 mil empleados”. Y aseguró que “esto no es una expropiación sino una confiscación de los ahorros”. Hubo unas treinta personas y el lunes analizan si se hace un cacerolazo el martes, porque la idea es marchar si se puede concentrar una buena cantidad de gente.
Unas treinta personas –en su mayor parte empleados de las Afpj- se convocaron esta mañana en el auditorium Luciano Fortabat de la Sociedad Rural local, para coordinar acciones en rechazo de la estatización de los fondos de pensión y para analizar la realización de un “cacerolazo” céntrico en rechazo a la medida. Para el debate del proyecto del Gobierno estuvo el diputado nacional de la UCR Rubén Lanceta; para el tratamiento de la marcha se pautó otro encuentro para el lunes, donde se tratará de asegurar una buena convocatoria.

A pesar de que había cierta presencia de productores rurales, la presidenta de la SRO, Norma Urruty, se limitó a abrir las puertas del pabellón Luciano Fortabat y luego se retiró.

Lanceta tuvo pasajes de dura crítica con el proyecto. Dijo que es “partidario del sistema de reparto y no del de capitalización, y también de la intangibilidad de los depósitos; pero esto no es una expropiación sino una confiscación de los ahorros que va a provocar graves consecuencias políticas, económicas y sociales”.

“Actualmente estamos en una situación pre-default, al revés de lo que está haceindo todo el mundo y el Gobierno va por la caja; hay un escenario de quebranto final en la Argentina y es evidente que eso es lo que obligó al Gobierno a hacer esto”, agregó.

Tomando distancia de la defensa cerrada de las Afjp, Lanceta dijo que “las administradoras chorearon los porcentajes (de rendimiento a los aportantes) en complicidad con el Gobierno nacional a cambio de toma de la deuda pública, pero no se tuvo en cuenta a los 10.000 empleados”.

Allí fue cuando uno de los trabajadores presentes dijo que “se nos está tomando el pelo”.

Lanceta les dijo a los empleados que para hacer un cacerolazo tiene que tener un número importante de movilizados y les sugirió “hacerse oír y presionar a nivel local, pedir hablar con el Intendente y los concejales”, en una propuesta que no generó mucha expectativa en varios de los presentes.

“Con la situación de caída de la actividad agropecuaria y de recesión en la industria cementera estamos en un momento parecido al del 2001”, dijo Lanceta. Y agregó que “si logramos rechazar el proyecto no estaremos en una panacea pero al menos habremos logrado que no se degrade la instituconalidad; estamos tratando de juntar a toda la oposición en contra del proyecto y de drenar oficialistas, aunque yo no soy tan optimista con respecto a lograr esto último”.

Lanceta quedó a disposición de los presentes si este lunes hay una nueva reunión, y aseguró que el plan del oficialismo es aprobar la normativa antes del 7 de noviembre.

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