Rozas reúne a sus dirigentes para pedir lealtad en la pelea por recursos

Angel Rozas volvió esta semana a reunirse con los dirigentes de su círculo más estrecho para hacer un repaso de la batalla desatada con el gobierno provincial en busca de mayores recursos para los bastiones que conserva Convergencia Social en la Legislatura y en los municipios.

El ex gobernador intenta ahora conciliar su deseo de mantener una oposición implacable sobre la gestión de Jorge Capitanich y la necesidad de no tener deserciones en esa pelea.

“El problema que se le plantea (a Rozas) es que hay muchos dirigentes, sobre todo intendentes, que no quieren seguir con una oposición indiscriminada en la que a todo se le dice que no, porque al final eso victimiza al gobierno provincial y porque si los municipios no logran un arreglo no van a poder pagar sus aguinaldos”, analizaba haber un hombre de la UCR.

Ajedrez de fin de año

Por lo que pudo saberse, Rozas se encontró antes de la Navidad con algunos de los dirigentes que sigue considerando leales a su conducción política, entre los cuales estuvo Alicia Mastandrea, la presidenta de la Cámara. El encuentro fue en Resistencia, y de allí habría surgido el visto bueno del ex gobernador para que la Alianza dé quórum y permita sesionar el próximo lunes.

Para ese día el propio rozismo pidió una sesión extraordinaria, luego de hacer fracasar la sesión ordinaria del viernes pasado. En realidad, no se trata de un acto de generosidad, ya que la Alianza necesita cerrar el año con la aprobación del presupuesto 2009, porque allí dentro están los mayores recursos pedidos por la Legislatura, que de un gasto total de 94 millones este año pretende llegar a una partida de nada menos que 140 millones para el nuevo ejercicio.

El justicialismo sabe que si la Alianza quiere subir un 47 por ciento el presupuesto legislativo (no hay otro poder que vaya a crecer tanto en el gasto) es para oxigenar las graves necesidades de financiamiento que el rozismo tendrá el año próximo. Será la primera vez que la UCR tendrá que afrontar la campaña sin recursos públicos del Ejecutivo, por haber perdido el gobierno en las elecciones de 2007.

Por eso, se tiene por casi seguro que los diputados radicales entrarán a sesionar el lunes. Como para disimular el verdadero interés subyacente en la sesión, votarán también parte del paquete de leyes solicitado por Capitanich, donde hay normas que no tienen mayores cuestionamientos, como la prórroga de la ley de emergencia que protege un canje de bonos, y otras iniciativas, y la extensión de la promoción industrial local, entre otras iniciativas que hacen fila en la paralizada Legislatura.

La expectativa de máxima de Rozas, sin embargo, era lograr no solamente un fuerte incremento en el presupuesto de la Cámara de Diputados, sino también una inyección de recursos extraordinaria en los municipios, de los cuales la mayoría y los más importantes están gobernados por la UCR.

El tironeo, sin embargo, llegó demasiado lejos, y ahora muchos intendentes que al principio estaban entusiasmados con la jugada de su conductor, ahora temen que la guerra desatada termine dejándolos con las manos vacías y fuertes conflictos gremiales en puerta. Si esta semana no logran un acuerdo financiero con Capitanich, no llegarán a tiempo con el pago del aguinaldo a sus empleados municipales para antes de fin de año.

Por eso, Rozas pidió lealtad y cerrar filas en los días que siguen. De lo que suceda en ellos dependerá buena parte de sus chances en la nueva aventura electoral que emprenderá el año que viene.

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