La rotura de un caño dejó sin agua al 1% de la población de la Capital

El hecho se produjo en la zona de Vipos donde una correntada rompió un caño maestro. Desde hace dos días cientos de familias no tienen el suministro de agua. Desde la SAT sostienen que durante el fin de semana se resolverá el problema.
"Las intensas lluvias producidas en el comienzo del año, más el desmonte producido en la zona, hicieron que una fuerte correntada de agua rompiera un caño maestro que viene desde El Cadillal y dejara sin servicio a un sector de la Capital tucumana", lo manifestó el titular de la Sociedad Aguas del Tucumán, Alfredo Calvo a la hora de tratar de justificar el reclamo de los usuarios del servicio que desde el último día del año pasado vieron restringido, en el mejor de los casos, o cortada la provisión de agua.

Durante los dos primeros días del año 2009, los vecinos de los barrios afectados, manifestaron su descontento por la falta de agua, al tiempo que utilizaron los medios de comunicación para denunciar la falta de respuestas por parte de la SAT, ya que manifestaban que realizaban los reclamos y recibían como respuestas que "no había personal para atender los problemas, ya que están de vacaciones".

Tanto fue el malestar de los usuarios, que desde la SAT, también utilizando los medios de comunicación salieron con un comunicado en horas de la tarde de ayer, señalando que "se había detectado la falla en horas de la mañana del viernes y que se está trabajando en la solución del problema", al tiempo que le solicitan a los afectados tener "paciencia" y al resto de la población "solidaridad" a la hora de utilizar el líquido elemento.

Según Calvo la fuerte lluvia caída en la provincia, motivó que se produjeran "correntadas" en la zona norte de la provincia, ya que la tala indiscriminada no ha permitido la absorción del agua caída. Esto motivó que se rompiera un caño maestro y se dejara sin agua al cuadrante noroeste de la Capital tucumana.

Sin tomar dimensión de la cantidad de personas, el funcionario de la SAT minimizaba la situación diciendo que "sólo se ha afectado al 1% de los habitantes de la ciudad", sin tener en cuenta que ese porcentual contiene a miles de tucumanos.

Lo que nunca dijo Calvo, o por lo menos no explicó, los motivos por el cual todo el centro de la Capital tenía el agua sin que contemplara uno los requisitos básicos para su consumo, que es ser incolora, pues en muchos hogares y en los bares el líquido se presentaba turbio.

Como siempre, cuando se le quiso consultar sobre los problemas que sufren otros sectores de la provincia por la falta de provisión o la disminución del flujo de agua, Calvo, se limitó a decir "esos son otros tipos de problemas que tienen otro origen que no es el que nos ocupa actualmente".

Como siempre, la responsabilidad de que miles de tucumanos se queden sin servicios son cuestiones externas o no se hacen cargo las autoridades. Obviamente ya llega el aumento de las tarifas, que con el argumento, cada vez más fácil, de mejorar las prestaciones, atentarán los bolsillos de la gente, que no paga por lo que consume sino por los metros cuadrados de construcción de sus viviendas, dejando en claro que si se le provee o no del servicio, sigue no siendo problema de la empresa que lo presta.

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