Rotundo fracaso del llamado gubernamental

El viernes era el turno de los sitios web para discutir o "aportar" a la ley de medios que propone el Ejecutivo. Periodistas en la red, para no ser acusado de rehuir el debate, se presentó para dejar aclarado que la iniciativa "es inconstitucional" y "lo único que hace es generar confusión entre los titulares de medios de radio difusión, creando inseguridad jurídica". No quiso analizar artículo por artículo la iniciativa, porque sinó "sería darle entidad a algo que no lo tiene".
El otro medio que se presentó fue El Diario de la República que envió a su diseñador para que lo representara. Durante la semana solo hubo un puñado de radiodifusores que fueron más por curiosidad que por creer en la ley. "De gráfica no hubo nadie", aseguraron quienes estuvieron ligados de manera conexa al evento. "Por eso sacaron fotos de espalda", indicaron.

"Solos como Pinochet en el día del amigo", graficaron quienes que por otras tareas vieron cuál fue el movimiento que se produjo durante las convocatorias que se desarrollaron durante la semana.

El tema fue hablado con los colegas, quienes en su inmensa mayoría decidieron "no convalidar con la presencia" el mamotreto presentado por las autoridades. Este medio decidió ir por dos razones: primero, para no se acusados de "reuir el debate", porque tenemos sobrados argumentos para rebatir punto por punto cada uno de los artículos, pero fundamentalmente, sin entrar en el análisis del texto, porque hay tres sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que rechazan la pretensión de Neuquén, Buenos Aires y Misiones y sientan la jurisdicción del Congreso de la Nación para legislar sobre materia de radiodifusión.

Advertidos por el debate que se dio en el programa "Verdades o Mentiras" la semana pasada, los propios funcionarios del ministerio de Gobierno fueron los que trajeron a colación el fallo de la Corte de los Estados Unidos, en donde sostiene que "internet es intocable" a la hora de reglamentar y que el artículo respectivo era un blef. Aunque llevabamos el mismo argumento, fueron ellos lo que lo dejaron sentado antes de empezar.

También le dijimos al gobierno que era penoso que tras 26 años de vigencia en democracia de una ley de la dictadura, recién hubiesen hecho una presentación de inconsitucionalidad cuando la democracia decidió por fin tomar cartas en el asunto, sancionando a través del Congreso una norma que, con sus fortalezas y debilidades, fue ampliamente debatida por distintos sectores de la sociedad.

Los funcionarios, en amplia mayoría ante los concurrentes, guardaron un respetuoso y prudente silencio. Muy bien por ellos. Solo les queda retirar el proyecto y todos en paz.

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