La rotación de unos pocos incondicionales, una práctica que viene desde Santa Cruz

Desde sus épocas de intendente, Kirchner utilizó esa táctica para enfrentar las elecciones.
Néstor Kirchner candidato? ¿Acaso Daniel Scioli? ¿O ambos, juntos de la mano en la provincia de Buenos Aires? En la carrera política de Kirchner desde sus tiempos de intendente de Río Gallegos (1987-1991), gobernador de Santa Cruz (1991-2003) y luego presidente, ha sido una marca registrada la rotación de un puñado de incondicionales que viajan de cargos ejecutivos a legislativos, y viceversa, siempre según los designios personalistas de Kirchner y con una premisa excluyente: ganar elecciones.

Un caso arquetípico es el de Carlos Zannini, actual secretario Legal y Técnico, estratega en las sombras de la sociedad política de Kirchner y su esposa. En Santa Cruz, Zannini pasó por los tres poderes: integró el gobierno, fue jefe de bloque en la Legislatura y titular del Tribunal Superior de Justicia santacruceño.

Más allá de su trayectoria en asuntos sociales siempre junto a su hermano, el peso del apellido sumó para que Alicia Kirchner fuera en 2005 candidata a senadora por Santa Cruz. Ganó cómoda, y para asumir su banca dejó por largos meses el Ministerio de Desarrollo Social, al que luego regresó y donde sigue hasta ahora. Kirchner pensó en postularla para gobernadora en 2007, aunque finalmente se inclinó por Daniel Peralta.

Más recordado es el pase de distrito de Cristina Kirchner, cuando renovó en 2005 su banca en el Senado pero por la provincia de Buenos Aires, tras la ruptura con el duhaldismo.

Pero más impactante aún fue la sorpresiva mudanza de distrito de Daniel Scioli, de la Ciudad a la Provincia, cuando Kirchner jugó a su vice como candidato a gobernador para fortalecer la campaña presidencial de Cristina.

Las propias candidaturas de Cristina a senadora en 2005 y a presidenta dos años después, y la posibilidad de que el propio ex presidente compita en junio por la Provincia, evidencia la extrema concentración en pocos nombres de un proyecto político que no da señales de herederos a la vista, más allá del matrimonio. El estilo de mando de Kirchner, y su desconfianza, acota el universo de nombres posibles, y los elencos se repiten en cada ronda.

Varios ministros de Kirchner en tren de partida del Gabinete fueron por cargos legislativos con el fin de traccionar votos, aunque no fueran a asumir sus bancas. Tal fue el caso de Ginés González García, que se fue de embajador a Chile tras encabezar en 2007 las listas para legisladores porteños. A la inversa, dos años antes, el ex canciller Rafael Bielsa asumió como diputado tras desechar la embajada en París. El ex ministro Daniel Filmus perdió la elección a jefe de gobierno porteño y después fue electo senador. Kirchner pensó ahora en llevarlo otra vez al ruedo como cabeza de la lista de diputados.

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