Rossi fue el más "laborioso"

Tal vez en el año legislativo más prolífico y caliente de los últimos cinco, un rosarino sacó clara ventaja como el más "laborioso" entre los diputados nacionales. Se trata de Agustín Chivo Rossi, jefe de bloque del Frente para la Victoria.
Según la encuesta que anualmente realiza el semanario El Parlamentario, unas 400 personas —entre legisladores y asesores— eligen al diputado y al senador más destacados por su contracción al trabajo. Este año Rossi fue el más votado.

   El Chivo fue elegido con 183 votos, seguido por Adrián Pérez de la Coalición Cívica con 121.

   En tanto, los votos del ambiente parlamentario favorecieron al correntino Fabián Ríos como el senador más abnegado de la Cámara alta. También del Frente para la Victoria, Ríos reunió 230 votos, siempre según la encuesta de El Parlamentario.

   El sondeo y la elección de las figuras del año en ambas Cámaras, ya es una tradición que instauró el semanario en 1992. Nunca antes un diputado por Santa Fe había ganado el primer premio al "más destacado y laborioso".

   Rossi tuvo un año vibrante y estresante. En un brutal contraste con lo ocurrido en 2007, año de elecciones presidenciales, el Congreso tuvo un protagonismo casi sin precedentes en la disputa política nacional.

   Gran parte de 2007 los pasillos del Palacio de las Leyes lucieron desiertos y en silencio, pero en 2008 todo cambió y la rueda no paró de girar. Sobre todo a partir de la conflictiva resolución 125, y el cambio de estrategia de la Casa Rosada de devolverle al Congreso el protagonismo perdido.

   Lejos de las tradicionales prácticas de los diputados del interior —en los años "tranquilos", hasta 2007—, cuando lo habitual para los representantes de las provincias era arribar a Buenos Aires unas pocas horas antes de la sesión y partir de regreso una vez concluida la votación, el Chivo en cambio, estuvo a tono con la nueva dinámica.

   Rossi arriba a Capital Federal semana tras semana para tomar posición desde muy temprano los lunes en el tercer piso y tampoco quitó el cuerpo a varias reuniones los días domingo, convocadas desde la Rosada durante los sofocantes días de la votación de la resolución 125.

Invicto en 2008. Rossi salió invicto el año más difícil del actual ciclo kirchnerista. No perdió ninguna votación en el recinto, tampoco la 125, que sin embargo cayó en el Senado por el voto del Cleto Cobos. No por casualidad su lugar en la consideración del núcleo de las decisiones presidenciales no deja de crecer.

   La confianza política con Néstor Kirchner va en ascenso: fue muy notorio en el último acto público —en el Correo Central— donde el actual jefe del Partido Justicialista colocó al Chivo muy cerca suyo, y lo citó en su discurso "como dice Agustín".

   Por lo demás, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo pone al teléfono cotidianamente, y por lo general, para alentarlo y felicitarlo por su trabajo.

   Claro que no son todas rosas para Rossi. Sin bien está decidido a dar pelea interna en Santa Fe para buscar la reelección en 2009, el lugar preponderante que le continúa otorgando Kirchner a su adversario partidario, Carlos Reutemann, complica la labor partidaria de Rossi.

   Dicen que el Lole no quiere saber nada con el Chivo, ni el Chivo quiere saber nada con Reutemann, sin embargo parecen embarcados en una convivencia con disputas sordas, todo bendecido por el patagónico y en pos de un supuesto beneficio electoral para el proyecto. El pronóstico está abierto.

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