Rossi no se bajó y le sacará a Reutemann votos vitales en su puja con Giustiniani

El peronista Carlos Reutemann y el socialista Rubén Giustiniani se disputarán una elección clave el 28 de junio. No sólo se juegan una banca en el Senado, sino que también marcarán el camino hacia 2011, a donde apuntan el Lole y el gobernador Hermes Binner. Hasta ayer, el ex presidente Néstor Kirchner estuvo a punto de abortar la lista del Frente para la Victoria y poner al fiel Agustín Rossi en el Gabinete de su esposa. Pero finalmente el diputado mantuvo su lista.
Santa Fe, donde el conflicto con el campo convirtió a Néstor Kirchner en mala palabra, definirá más que una elección legislativa el 28 de junio. El socialismo y el reutemannismo se disputarán el liderazgo político para plantar al próximo candidato presidencial de 2011, y proyectar así la pelea provincial al orden nacional. Por eso, los senadores Carlos Reutemann (Santa Fe Federal) y Rubén Giustiniani (Socialismo) –aliado de Elisa Carrió y apoyado por el gobernador y aspirante presidencial Hermes Binner (Frente Progresista Cívico y Social)– polarizan la batalla por las bancas en el Congreso, desplazando al Frente para la Victoria hacia una derrota anunciada.

Peronistas vs. peronistas. Los santafesinos elegirán a nueve diputados (cinco de esas bancas deben ser renovadas por el Frente Progresista Cívico y Social; y cuatro por el Frente para la Victoria) y a tres senadores. Actualmente la provincia está representada en la Cámara alta por dos peronistas –Reutemann y Roxana Latorre, ambos van por la reelección– y un socialista –el propio Giustiniani–. Reutemann, quien dio el portazo del bloque oficialista en el Senado y llevó al PJ santafesino a una interna feroz con la línea kirchnerista del diputado Agustín Rossi, cerró filas con el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), el Partido Conservador Popular y la Democracia Cristiana para conformar la alianza Santa Fe Federal. El peronismo local se presentará entonces con dos listas. La segunda será encabezada por el jefe del bloque oficialista en el Cámara baja, que intentará testimoniar la participación de los K en la provincia, en alianza con el Frente Grande, sectores gremiales, el Partido Intransigente y los humanistas. "El pronóstico de que nos bajábamos de la elección finalmente no se dio", reconocieron ayer en el entorno de Rossi. Es que hasta último momento, perduró la posibilidad de que el diputado K tuviera que abortar la lista ante las bajas expectativas y pasara a integrar el gabinete de Cristina Fernández.

Rossi ubicó a dos gremialistas como candidatos al Senado: el líder de la Federación de Sindicatos Municipales, Claudio Leoni –alineado en la CGT de Hugo Moyano– y la dirigente de las Amas de Casa, Rita Colly.

Socialismo o Reutemann. Giustiniani encabeza el frente entre socialistas, radicales, aristas y demócratas cristianos. Si bien las encuestas profetizan que el ganador será Reutemann, en 2007 Giustiniani fue como candidato a vicepresidente de Carrió y fueron los más votados en las ciudades de Rosario y Santa Fe. Aquel resultado entusiasma al Frente Progresista para restarle ventaja al Lole y negarle una victoria despreocupada. La victoria del Frente Progresista alimentará las ambiciones políticas de dos presidenciales que buscan asumir la etapa del "post kirchnerismo": Elisa Carrió y Hermes Binner, dos líderes que sólo tienen en común a Giustiniani, y prefieren la distancia para evitar enfrentamientos. Esta estrategia le ha permitido al gobernador mantener fuera de su territorio a Lilita. Binner también desconfía de los coqueteos políticos de la mística dirigente de la CC con Reutemann. El mandatario provincial participará mañana a las 11 de la presentación pública de la lista del Frente Progresista y se mostrará así de lleno en la campaña electoral.

Reutemann armó una lista personalista, con postulantes como sus ex funcionarios en la gobernación santafesina, su secretaria administrativa, Celia Arena, y su asesor Carlos Carranza. Juan Carlos Forconi es el representante del sector de Jorge Obeid en su nómina.

Nada detiene las aspiraciones electorales del senador Carlos Reutemann. El pasado fin de semana, un puñado de colaboradores se reunió en la casa del ex piloto de Fórmula Uno para discutir los lineamientos de campaña local. Allí, el Lole anticipó tres nombres que barajaba para incluir en la lista. Se supo en ese cónclave reducido, por ejemplo, que el ex ministro de Justicia Horacio Rosatti no integraría la nómina de postulantes pero que sí trabajaría en los equipos para la campaña presidencial del ex gobernador. Reutemann sabe que con el prolongado conflicto con el campo recuperó protagonismo y esta vez está dispuesto a jugar a fondo. Según confiesan sus colaboradores más cercanos, la meta del Lole está puesta en 2011. Dicen que no se autoexcluirá, como hizo en 2003. Una de las razones es la activa participación de la clase media en la puja con el campo. "En 2003 el actor social clave eran los movimientos sociales y el control de la calle. Ahora con el campo y la clase media, con el que se siente más cómodo", considera uno de sus asesores. El otro temor era la voracidad del gigantesco aparato duhaldista de la provincia de Buenos Aires. "Temía quedar rehén de esa estructura, y él no estaba dispuesto a romper el aparato como hizo Kirchner", explican en su entorno. Ahora tampoco quiere quedar preso de los designios del kirchnerismo. Por este motivo instaló en su despacho del Senado a un hombre de su confianza, Carlos Carranza, para aceitar contactos con empresarios conocidos del Lole, para que les faciliten la financiación de la campaña, sin tener que ir a tocar el timbre en la Casa Rosada. En paralelo, Reutemann aceleró los contactos con los gobernadores y referentes del peronismo, para pensar en el post kirchnerismo. Los vínculos más aceitados son con Jorge Busti y Juan Schiaretti, pero también conversa con José Luis Gioja, Mario Das Neves y José de la Sota, con quienes menciona mucho la palabra "gobernabilidad"

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