"Una rosca tampoco sirve"

Ganador en su provincia, fue uno de los gobernadores que ya se reunió con Scioli. Dice que valora el gesto de Kirchner de dar un paso al costado y descree de la utilidad de que sean los gobernadores quienes conduzcan al justicialismo.
Después de la renuncia de Néstor Kirchner a la presidencia del PJ y con una contundente victoria en las urnas en su provincia el domingo pasado, el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, se perfila como uno de los dirigentes con pergaminos para opinar sobre la situación del Partido Justicialista. Afín al gobierno nacional, Gioja impulsó el domingo la lista del Frente para la Victoria que sacó el 56,31 ciento de los votos contra el 18,91 del frente del PJ disidente, Unión por San Juan. En diálogo con Página/12, el gobernador descartó la idea de llamar a elecciones anticipadas para elegir nuevas autoridades en el partido "porque no va a ser una decisión acompañada por la gente".

Para el gobernador, es momento de "amucharnos todos, de juntarnos todos los que podamos y defender a la Presidenta". Consultado por los pedidos de más participación por parte de los mandatarios provinciales, el sanjuanino aseguró que "hacer una rosca de gobernadores tampoco sirve" y, aunque aclaró que no tiene el "peronómetro", deslizó que a De Narváez no lo registra "con historia ni con tradición". Más allá de las diferencias, Gioja confió en que "al menos los votables" peronistas pueden estar reunificados para 2011. "Lo mejor que podemos hacer es lo que hizo Uruguay el domingo pasado: ir a internas abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos", sentenció.

–¿Comparte la decisión de Kirchner de renunciar a la presidencia del justicialismo?

–Más que compartirla la valoro, y la valoro mucho. Hay que entender que para un tipo que vive haciendo política, y que tiene una gran vocación, tomar esa decisión es muy importante.

–¿Entonces considera que Scioli debe continuar al frente del partido?

–Primero hay que aclarar que muchos dicen que Kirchner lo designó a Scioli, pero él no designó nada. Scioli es el vicepresidente del partido y es el que tiene que hacerse cargo. He estado con Scioli el miércoles, al igual que otros gobernadores, y me parece que se puede reafirmar un espacio para hacer política, hacer autocrítica y discutir qué cosas hicimos bien y qué cosas hicimos mal.

–¿No cree que debe haber un llamado anticipado a elecciones para renovar autoridades?

–Llamar a elecciones internas hoy para elegir conducción partidaria no va a ser una decisión acompañada por la gente. Lo que la gente quiere es que le solucionemos los problemas y no que los dirigentes nos pongamos a discutir cosas que son partidarias. Es hora de amucharnos todos, de juntarnos todos los que podamos y defender a la Presidenta. Hay que garantizar toda la gobernabilidad posible. Pero también hay que generar un espacio para poder discutir con otros sectores.

–¿Qué se debería hacer entonces con los sectores peronistas que no están dispuestos a participar de la actual estructura partidaria, como el de Francisco de Narváez?

–Bueno, a De Narváez lo puedo considerar porque hay un resultado electoral. De todas maneras, yo no soy muy viejo (es más, me creo joven), pero tengo bastantes años en el peronismo y yo no lo registro con historia ni con tradición. Es probable que se hayan afiliado este último tiempo. Tampoco tengo el "peronómetro", pero me parece que hay que hacer un diálogo sincero.

–Otros dirigentes como el senador Carlos Reutemann directamente se negaron a reunirse con Scioli. No le atendió los llamados y dijo que no era el momento de discutir la situación del PJ. ¿Qué le parece su actitud?

–Yo creo que Reutemann tuvo un buen gesto cuando reconoció, al igual que nosotros, que Scioli es un tipo de diálogo, con el que se puede hablar, que va a permitir la participación y el debate.

–¿Deberían los gobernadores tener más participación en las decisiones del partido?

–Hacer una rosca de gobernadores tampoco sirve. Hay que generar un espacio donde podamos armar una especie de scrum, donde podamos empujar todos juntos para el mismo lado. Y bueno, eso hay que armarlo. Algunos han estado en la vereda de enfrente.

–La discusión sobre la situación del partido está marcada por la disputa de cara a la elección presidencial de 2011. ¿Cómo se resuelve esta crisis con ese conflicto de intereses de por medio?

–Lo de 2011 se puede encapsular y quedar absolutamente al margen, si no, no vamos a avanzar en nada. Y para 2011 lo mejor que podemos hacer es lo que hizo Uruguay el domingo pasado: ir a internas abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos. Eso es, además, parte de la agenda de reforma política que está pendiente.

–¿Cree que el partido se puede reunificar?

–Yo creo que se puede reunificar. Con una garantía, con unas reglas de juego bien claras, para 2011 creo que podemos estar todos juntos, al menos los votables. Porque hay algunos que hace años tienen proyectos distintos, que han participado siempre por afuera. Pero no hay que generar polémica, hay que sumar todo lo que se pueda. Tenemos que generar consensos porque cuando al país le va mal, hay alguna turbulencia, los gobernadores somos los que más sufrimos y los de las provincias chicas, más todavía. No es que hoy no haya gobernabilidad, pero hay que tomar todas las prevenciones y armar estos espacios; me parece que es importante y sirve.

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