Con rosas y elogios reciben a Freidenberg en su regreso

La magistrada se presentó ayer en la Sala VI de la Cámara Penal
Con un coqueto ramos de rosas rojas y rosadas, un grupo de empleados judiciales recibió ayer a la jueza Alicia Freidenberg en su regreso a la función en el palacio de Tribunales. Después de haber dejado el cargo, en 2005, por decisión del tribunal parlamentario que llevó adelante el juicio político en su contra, la camarista se reincorporó a la actividad en el Poder Judicial en el cargo de vocal de la Sala VI de la Cámara Penal (Ver "Cuatro años...").

A primera hora de la mañana, Freidenberg subió hasta el primer piso de la sede del fuero penal de Tribunales, en el ex Comando, ubicado en avenida Sarmiento al 400, de esta ciudad. "El fallo de la Corte de la Nación (el que ordenó a la Corte tucumana que resolviera la acción de amparo planteado por la jueza) fijó la base a la cual debía adecuarse forzosamente la sentencia que finalmente se dictó", había señalado Freidenberg en diálogo con LA GACETA.

En contraposición, Olga Rivadeneira de Cisterna (madre de Luis Cisterna, una víctima ultimada por Alberto Tolosa), había expresado su rechazo a la restitución de la magistrada. En una nota enviada a la Legislatura, la mujer criticó lo que entiende como la injerencia de un poder del Estado en otro. "Dejar sin efecto la condena del juicio político es violar la división de poderes y la facultad de contralor del Poder Legislativo sobre el Poder Judicial", señaló.

Instituto de ayuda

Por su parte, Freidenberg remarcó una de sus principales convicciones. "Las víctimas siempre me preocuparon. He bregado por la creación de un instituto de ayuda a las víctimas de delitos, similar al de Córdoba", señaló.

Cuatro años de peregrinar

El 24 de noviembre de 2005, la comisión de Juicio Político de la Legislatura (11 votos) decidió avanzar con el pedido de juicio político contra la camarista, Alicia Freidenberg.

La magistrada fue acusada de haber autorizado al asesino del remisero Luis Cisterna, Alfredo Tolosa, a salir del penal. Tolosa aprovechó uno de esos permisos para fugarse.

Olga Rivadeneira de Cisterna, madre de la víctima, impulsó la denuncia. "Deben quedar los jueces probos, capaces, inteligentes y con vocación de servicio", había dicho la mujer.

"Tengo la tranquilidad de haber actuado dentro de la ley", afirmó Freidenberg, en una entrevista con LA GACETA, al iniciarse el proceso de enjuiciamiento.

El 13 de enero de 2006, la Legislatura destituyó a la camarista. En el tribunal parlamentario, 22 miembros declararon culpable a la juez y cinco votaron para absolverla.

Al conocerse el fallo, el abogado José Ferrari (defensor de Freidenberg), anunció que buscaría la restitución de la jueza con planteos judiciales, a nivel nacional e internacional.

El 3 de noviembre pasado, la Corte Suprema de Justicia de la provincia ordenó restitución de Freidenberg en el cargo de vocal de la Cámara Penal (Sala VI). Ayer volvió a tribunales.

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